El primer caso de ediles bonaerenses rebeldes se dio el martes, cuando el intendente de General Rodríguez, Marcelo Coronel (PJ) sufrió un traspié en sesión extraordinaria, luego de que el Concejo Deliberante rechazara su propuesta de ir marcha atrás en el aumento de las tasas que ronda 40%. Al día siguiente se sumó el caso de Esteban Echeverría, aunque aquí la ecuación es inversa. El intendente Alberto Groppi (vecinalismo) es el que sostiene la suba de alrededor de 35% en los impuestos municipales. Por eso los concejales que le responden hicieron fracasar la sanción del proyecto que presentó el PJ y apoya el ARI para dar marcha atrás con la medida. Estos distritos se suman así al lote de municipios bonaerenses que mantiene firme la suba impositiva -en mayoría radicales o al menos no kirchneristas-, incluso luego del pedido del Presidente y del posterior compromiso asumido por un grupo de jefes comunales a través de la Federación Argentina de Municipios (FAM), a cambio de una suerte de compensación económica cuyos mecanismos aún se desconocen, pero podría incluir el reparto de polémicos Aportes del Tesoro Nacional (ATN). La lista de municipios con subas impositivas también incluye a ciudades del interior como Rosario, Paraná, Salta, Santa Rosa y Ushuaia. A su vez, como respuesta resurge la amenaza de protestas de contribuyentes. Al respecto, el titular de DEUCO, Pedro Busseti, informó que está «trabajando con la gente de Ituzaingó, Lomas de Zamora, Almirante Brown, el partido de la Costa y Esteban Echeverría, donde hay resistencia a frenar el aumento en las tasas pese al pedido del Presidente y la Federación Argentina de Municipios». «La sesión había sido convocada en sintonía con el pensamiento del Presidente y afirmando la medida de la FAM, para apoyar el Plan Nacional de Planificación Antiinflacionario, aún siendo nuestro municipio uno de los que tiene las tasas más bajas de Buenos Aires», expresó ayer el intendente de General Rodríguez que responde al Frente para la Victoria. Aun así, los tres concejales del PAUFE y los tres de bloques unipersonales votaron en contra de suspender el alza. Una vez fracasado su proyecto, desde el sector del intendente Coronel señalaban un supuesto boicot político de ediles que responden al duhaldista ex intendente y actual diputado nacional, Oscar Di Landro. En tanto, en Esteban Echeverría las quejas del PJ apuntaban al intendente Groppi -quien así marca distancia del gobernador Felipe Solá- como responsable de alinear a propios y aliados contra el proyecto de suspensión de la suba. «No hay una respuesta clara de por qué se mantiene el aumento. Hubo un manejo político de Groppi, al igual que cuando se aprobó en su momento la suba», acusó la concejal peronista Analía Pérez.
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