4 de enero 2011 - 21:49

Dura interna socialista: Binner cruzó a Giustiniani

Rubén Giustiniani
Rubén Giustiniani
Santa Fe - La interna socialista de Santa Fe, tal como lo adelantó este diario, se encuentra al rojo vivo. El mandatario Hermes Binner volvió a castigar ayer al titular del Partido Socialista y senador nacional, Rubén Giustiniani, por pretender competir en la compulsa del Frente Progresista y Social por la candidatura a gobernador, contra las aspiraciones oficializadas del actual ministro de Gobierno, Antonio Bonfatti, y el intendente de la ciudad de Santa Fe, el radical Mario Barletta.

«Es una situación incomprensible que el socialismo pierda el único senador nacional que tiene», justificó Binner, que además de estar preocupado por la posible renuncia de Giustiniani al cargo legislativo para postularse como candidato a comandar la Casa Gris, le inquieta también cómo debilitaría al PS una puja interna en las urnas.

«Quiere ser gobernador porque el año pasado fue elegido senador por seis años y no le gusta», disparó con ironía el mandatario santafesino, quien apunta a presentarse para las presidenciales de octubre.

Giustiniani anunció a fines de diciembre que en febrero formalizará su precandidatura a gobernador de Santa Fe por el Frente Progresista, como ya lo hizo Barletta. En tanto, Binner expresó en varias ocasiones su preferencia, para la sucesión en la gobernación provincial, por Bonfatti.

«Nosotros planteamos la necesidad de un diálogo con el Gobierno nacional», señaló Binner, al aludir a las diferencias que lo separan con el titular del PS. Fundamentó, asimismo, esa necesidad en que él está «gobernando» y debe «resolver problemas prácticos y los problemas prácticos tienen nombre y apellido: salud, trabajo, educación». «Todos ellos tienen una determinada correlación con el Gobierno nacional, es necesario que ello ocurra», agregó en relación al diálogo que, según su visión, Giustiniani le obstruye al hacer causa común con el opositor Grupo A. «La verdad es que sobre todos estos temas nosotros no conocemos cuál es la posición alternativa que tiene Giustiniani», completó.

Aunque descartó que la candidatura del senador sea «un capricho», Binner la atribuyó a «una concepción de individualismo que nosotros no compartimos», porque «creemos que hay que dialogar con todos los partidos políticos».

Por su parte y con prudencia, el intendente de Rosario, el también socialista Miguel Lifschitz, mantiene su postura de resaltar la necesidad de apuntar a una definición consensuada dentro del Frente Progresista.

En ese sentido, sostuvo que hasta el cierre de listas, a fines de febrero, «hay tiempo para analizar y conversar distintas posibilidades» y que por eso no está «en oferta» en cuanto a candidaturas para las elecciones de 2011.

«Yo no estoy buscando ninguna candidatura, estoy muy enfocado en la tarea que tengo entre manos a lo largo de este año y ese es un objetivo fundamental», indicó Lifschitz, a quien algunos ven como un potencial candidato de consenso para la gobernación pero que también no descarte la posibilidad de que se repita un nuevo mandato al frente del municipio rosarino.

Sin embargo el jefe comunal aclaró que para la ciudad «no hay candidatos naturales para nada» y completó que cree que «en cada momento hay que buscar las mejores alternativas, en función de un proyecto político, en función del futuro de una construcción en la que venimos trabajando hace muchos años, que hoy tiene grandes desafíos nacionales, también en la provincia y en la ciudad».

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