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3 de octubre 2026 - 00:00

El radicalismo del norte se reordena: Tucumán ya tiene conducción de unidad y Salta explora un acuerdo antes de la interna

Los sectores internos de la UCR tucumana pactaron una lista que llevó a José "Lucho" Argañaraz a la presidencia y puso fin a la intervención del partido. En el caso salteño, a poco más de tres semanas de los comicios partidarios, gana fuerza la posibilidad de un entendimiento entre Soledad Farfán y Natalio Iglesias.

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Por la vía del consenso, José "Lucho" Argañaraz es el nuevo presidente de la UCR de Tucumán.

La Unión Cívica Radical (UCR) atraviesa en Salta y en Tucumán por escenarios de reacomodamientos internos con la necesidad de recuperar volumen político en provincias en donde el peronismo conserva su estructura territorial y La Libertad Avanza (LLA) se quedó con buena parte del electorado opositor. Mientras los boina blanca tucumanos ya cerraron su disputa por la conducción; los salteños todavía la tienen abierta, aunque con señales de que podría resolverse sin pasar por las urnas.

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La UCR salteña tiene fijadas para el 25 de octubre sus elecciones internas, en las que los afiliados deberán renovar la conducción del partido y buena parte de sus órganos. La actual presidenta, la diputada provincial Soledad Farfán, aspira a un nuevo mandato al frente del Comité Central. Enfrente se perfila el productor agropecuario Natalio Iglesias, expresidente de la Convención Provincial, que encabeza la lista Intransigencia y Renovación.

Hasta hace pocos días, el escenario parecía encaminado a una confrontación porque Iglesias salió a marcar diferencias con dureza, al señalar a Farfán por estar alineada con el gobernador Gustavo Sáenz y se presentó como el candidato de un radicalismo sin ataduras con el oficialismo provincial ni con el peronismo.

También objetó los requisitos que fija la carta orgánica para competir, a los que consideró excesivos, y reclamó una vida partidaria con mayor participación de los afiliados. En ese mismo tono, cuestionó la posibilidad de que la Corte Suprema salteña habilite un nuevo mandato de Sáenz y apuntó contra la política económica del presidente Javier Milei por su impacto sobre el comercio y la industria.

Sin embargo, desde el entorno de la presidenta del partido comenzaron a llegar mensajes en otra dirección. El concejal Ángel Ortiz, secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio de Salta y un respaldo clave de Farfán, admitió que existen conversaciones con distintos referentes y no descartó que ambos sectores confluyan en una sola nómina. Su argumento fue que el contexto obliga a sumar esfuerzos y evitar una nueva fractura.

La propia Farfán ya había dejado abierta esa puerta a comienzos de septiembre, cuando convocó a los distintos sectores a dejar de lado las ambiciones personales y reconoció que las tratativas estaban en una etapa inicial.

Aun así, anticipó que en algunos departamentos podría haber más de una lista, y planteó que, si finalmente hay competencia, debería servir para fortalecer al partido y no para debilitarlo. La búsqueda de un acuerdo tiene sentido porque la llegada de Farfán a la presidencia, en 2024, se produjo sin internas, luego de que la Junta Electoral rechazara por cuestiones formales las listas opositoras, una decisión que derivó en planteos judiciales y dejó heridas abiertas en el radicalismo salteño.

Más allá de quién conduzca, en la UCR de Salta toma cuerpo la idea de presentarse con identidad propia en las elecciones provinciales, que el gobierno de Sáenz decidió desdoblar del calendario nacional, tal como lo informó Ámbito.

El antecedente inmediato pesa porque en los comicios legislativos nacionales de 2025, el partido volvió a competir con su sello después de casi quince años, con Farfán al frente de la lista de diputados e Iglesias encabezando la de senadores, tras rechazar una invitación a sumarse a un armado de raíz peronista. Farfán sostuvo que el radicalismo está en condiciones de presentar candidatos en toda la provincia y dejó la definición sobre eventuales alianzas en manos de la próxima conducción.

Tucumán: acuerdo, reparto y fin de la intervención

En Tucumán, los tres sectores que habían quedado habilitados para competir en la interna prevista para el pasado domingo 20 de septiembre alcanzaron un acuerdo que evitó la votación y permitió normalizar al partido, que llevaba años bajo intervención. La lista de unidad, denominada Roja, Blanca y Morada (Unidad Radical), fue presentada el último viernes 25 ante la Junta Electoral partidaria y aguarda su oficialización.

El nuevo presidente de la UCR tucumana es el exconcejal capitalino José Francisco "Lucho" Argañaraz, un dirigente con experiencia en la estructura partidaria porque presidió la Convención Provincial en 2015 y fue interventor del partido entre 2019 y 2022. Su nombre surgió de las conversaciones entre los sectores del legislador provincial Agustín Romano Norri y del concejal de la capital José María Canelada, y terminó siendo aceptado por todas las corrientes.

Ningún sector quedó afuera de la Junta de Gobierno, en donde tendrán lugar referentes ligados a Romano Norri, a la línea Morada, a los legisladores provinciales José Cano y Silvia Elías de Pérez, y a los concejales Canelada y Gustavo Cobos. El reparto se extendió a los comités departamentales porque Tafí Viejo quedó para el espacio de Elías de Pérez, Canelada y Cano; Chicligasta, para el sector del exdiputado nacional y exintendente Roberto Sánchez; Alberdi, para el de Adolfo Díaz Chavero, y el Comité Capital, para un dirigente cercano a Cano. También se distribuyeron los lugares en la Convención Provincial, que será presidida en su primera sesión por el concejal Federico Romano Norri y es el órgano que deberá aprobar las alianzas electorales. Allí se jugará buena parte de la estrategia hacia los comicios provinciales del 9 de mayo de 2027.

Argañaraz definió el momento del partido como el de "una fuerza que vuelve a ponerse de pie" con intención de competir, y se fijó como objetivo recuperar la confianza de un electorado que en los últimos años le dio la espalda al radicalismo. Aseguró que la UCR cuenta con varios dirigentes en condiciones de pelear la gobernación y que la definición llegará en las próximas semanas. También ratificó la vocación frentista del partido y no le cerró las puertas a los radicales que emigraron a otras fuerzas.

En la nueva conducción no se descarta convocar a un armado opositor más amplio pero la idea predominante es que ese frente no incluya a La Libertad Avanza. Ese punto, de todos modos, todavía no está saldado puertas adentro. Agustín Romano Norri planteó la necesidad de construir la alianza más amplia posible para disputar la gobernación y la intendencia capitalina, y dejó abierta la posibilidad de sumar a los libertarios o a dirigentes cercanos a ese espacio. Según su visión, el único límite debería ser el peronismo que gobierna la provincia.

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