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21 de noviembre 2007 - 00:00

En dos días restablecen garrafas

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La Federación Argentina Sindical de Petróleo y Gas Privados (Faspygp) decidió ayer levantar la medida de fuerza que venía desarrollando desde hace dos semanas en reclamo de mejoras salariales, y que desabasteció de gas en garrafa a cerca de medio país. Según el gremialista Alberto Roberti, los trabajadores obtuvieron respuestas a la mayor parte de sus planteos, por lo que, «como máximo en 48 horas» -dijo-, estará restablecido el suministro.
Sindicalistas y empresarios no habían podido arribar el pasado lunes a un acuerdo (con el Ministerio de Trabajo nacional en Buenos Aires como telón de fondo) y a las 22.40 pasaron a un cuarto intermedio hasta la tarde de ayer, en que se concretó la resolución del conflicto. La decisión, tomada en la sede porteña de la federación por el plenario de secretarios generales, llegó luego de que el sector empresario elevara una oferta que contempla un plus de
$ 25 diarios adicionales sobre el salario actual y el pago de una suma total de $ 1.000 con carácter no remunerativo, que serán abonados en enero y marzo próximos. Este acuerdo alcanza a unos 5.000 trabajadores del sector y representa un aumento salarial de 49%.

El convenio salarial fue acordado con las cámaras de Empresas Argentinas de Gas Licuado, de Distribuidores de Gas Licuado y la de Empresas Fraccionadoras, Almacenadoras y Comercializadoras del sector.
Asimismo, Roberti pidió «disculpas a la población por los problemas ocasionados por la medida de fuerza» y también responsabilizó al sector empresario «por no estar a la altura que las circunstancias ameritaban». «Se negaron sistemáticamente a otorgar el aumento», denunció.
El levantamiento de la medida de fuerza pone fin a un grave y extendido conflicto que repercutió principalmente sobre las poblaciones del interior del país que consumen gas en garrafas por su imposibilidad de acceder al gas natural de la red. Se estima que hay cerca de 16 millones de personas que dependen del gas envasado.
Roberti agradeció la intervención del gobierno nacional y del Ministerio de Trabajo en el conflicto, que se extendió durante 15 días.
Además, estimó que «en dos días el suministro de gas en garrafas estará normalizado» y pidió al sector empresario que aumente las guardias y otorgue extras al personal para regularizar cuanto antes el abastecimiento.

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 Convenio previo

El sindicalista relató que «en setiembre hubo un acuerdo de palabra» y que «cuando se lo quiso suscribir, en octubre, los empresarios adujeron problemas de tarifas y otras dificultades, que derivaron en el paro y ahora en la posterior conciliación obligatoria».
El paro por tiempo indeterminado provocó desabastecimiento de garrafas de 10, 20 y 45 kilogramos en distintos puntos del Gran Buenos Aires y en todas las provincias del Norte. Alcanzó en mayor medida a Corrientes, Misiones, Chaco, Catamarca, Formosa, Entre Ríos, Santa Fe, Salta y La Rioja, que sólo utilizan el gas licuado de petróleo para abastecerse del insumo.
Roberti admitió que en la zona noroeste y norte del país, que son los centros más alejados de las redes de distribución «tardarán un poco más en normalizarse, pero estimamos que en dos días la provisión de gas tiene que volver a la normalidad».
Por otra parte, el titular del gremio dijo que «90% de nuestro reclamo se ha cumplido y por eso a partir de esta noche (por ayer) se levantan las medidas de fuerza en todo el país».
El conflicto se enmarcó en una interna entre los gremios del petróleo, de la mano de una pulseada de Roberti con el poderoso Bloque Patagónico, liderado por Guillermo Pereyra. Roberti exige el cumplimiento de un convenio que avaló el Ministerio de Trabajo de la Nación con las petroleras, que consistió en un aumento de $ 600 mensuales para los empleados alineados con Pereyra. El mismo tratamiento quería Roberti.
Previamente, la situación generada por el faltante de garrafas había llegado a su extremo de tensión ayer en algunos distritos. En ese marco, la Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Usuarios de Formosa detectó y sancionó a un comercio que vendía garrafas de 10 kilos a $ 30. En esa provincia, la escasez generó también en Formosa el reclamo de consumidores, que quemaron cubiertas frente a una distribuidora local. Asimismo, vecinos de las zonas de chacras en Santa Cruz -donde no hay gas de red- se hicieron presentes en la Casa de Gobierno para que las autoridades provinciales garanticen el suministro de garrafas.
En la región del Litoral, en tanto, los consumidores concretaron denuncias porque la garrafa de 10 kilos se vendía entre $ 40 y $ 90. Las especulaciones y los abusos no se hicieron esperar en un escenario que ya se tornaba insoportable.

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