Gobernadores tejen presupuestos 2021 marcados por la pandemia

Ambito Nacional

Oscar Herrera Ahuad (Misiones), Alberto Rodríguez Saá (San Luis) y Gustavo Melella (T. del Fuego) ya enviaron proyectos a Legislatura y otros avanzan, en diagrama lento y con cuota de incertidumbre.

En paralelo a la presentación y defensa hoy en la Cámara de Diputados del proyecto de Presupuesto nacional 2021 por parte del ministro de Economía, Martín Guzmán, avanza -a paso lento- el diseño y envío a las Legislaturas de los planes de recursos y de gastos de los gobernadores para el (electoral) próximo año, con una letra chica marcada fuertemente por el impacto de la pandemia.

Más allá de la tradicional preponderancia del pago de salarios, tanto en el escaso puñado de proyectos ya remitidos a los Parlamentos locales como en las líneas de trabajo que se esbozan en otros distritos brotan dos ejes bien marcados:

  • una apuesta fuerte a alentar la reactivación económica tras la parálisis derivada del aislamiento/distanciamiento, con la obra pública con un rol central, y
  • la búsqueda de blindar financieramente áreas sociales clave, máxime en pandemia, como la prestación de salud (que este año obligó a esfuerzos de fondos adicionales) y de la educación (hoy sumida en la virtualidad), además de la asistencia de sectores vulnerables, en el marco de una crisis sanitaria que profundizó las desigualdades.

El desafío es múltiple, teniendo en cuenta la dura erosión que sufrieron los ingresos locales en lo que va del año y la incertidumbre respecto del comportamiento del coronavirus en 2021 y su incidencia en los recursos nacionales y provinciales.

A pocos días del fin de septiembre sólo remitieron el proyecto de presupuesto provincial 2021 a la Legislatura el misionero Oscar Herrera Ahuad (Frente Renovador de la Concordia), el peronista Alberto Rodríguez Saá (San Luis) y el fueguino Gustavo Melella.

Otras provincias, en tanto, esperaron el dato de las pautas macroeconómicas ya blanqueadas por Guzmán el 15 de septiembre y avanzan en la letra chica de los planes de gasto.

Pero no todas cumplirán con los tiempos previstos. Por caso, el santafesino justicialista Omar Perotti ya avisó formalmente que no enviará el proyecto antes del 30 de septiembre, como lo estipula la Constitución local, y pidió una prórroga hasta el 30 de octubre. Argumentó para eso la necesidad de esperar esas pautas nacionales del 15-S y las demoras en el trabajo en los despachos producto del dictado de restricciones más férreas este mes por el avance de los contagios.

El caso misionero es el más avanzado: Herrera Ahuad envió el proyecto a la Cámara de Diputados el 31 de julio y avanza desde el 14 de agosto el diagrama de desembarcos de funcionarios a la comisión de Presupuesto para defender su diseño para el año entrante, que contempla un incremento del 28% en las erogaciones.

“Toca a este Gobierno enviar el Presupuesto en un escenario por todos conocido y que nos obliga a afrontar esta situación con los dos puños: la salud y la economía, para cuidar a las familias misioneras, a las pymes y también a las fuentes de trabajo”, argumentó en la presentación.

En esa línea, destacó que “prioriza el área social alcanzando un valor histórico de casi el 70% (de los recursos), promueve la inclusión en el ámbito productivo, apuesta a la salud, la economía del conocimiento y la educación de vanguardia”. “Siempre manteniendo la hacienda pública provincial equilibrada y desendeudada”, resaltó, hilvanado con la estrategia del ministro de Hacienda, Adolfo Safrán.

En el extremo sur, el fueguino Melella remitió el proyecto de presupuesto a la Legislatura el 31 de agosto, aunque el cronograma de reuniones de análisis arrancará el 6 de octubre. El texto contempla gastos del orden de los $71 mil milones y un déficit de cerca de $14 mil millones.

Desde el Gobierno provincial aseguraron que “el proyecto refleja el contexto signado por la incertidumbre y el desplome de la actividad económica producida por el covid-19” y que “prevé la necesidad imperiosa de aumentar el nivel de agresividad de las políticas públicas desplegadas por el Gobierno, como parte de la estrategia que busque contener y prevenir los efectos de la crisis desatada por la emergencia sanitaria”.

En ese sentido, hablan de un “esfuerzo de asignación selectiva de los gastos primarios, preservando y ampliando los programas sociales de asistencia, al igual de aumentar la potencia de todos los gastos destinados a educación, salud, seguridad y obra pública”. Y hace foco en la apuesta a una “herramienta de gestión que resulte más efectiva para contrarrestar los efectos de la pandemia y permita la recuperación económica”, en el marco de “una coyuntura de extrema complejidad presupuestaria, que reduce sensiblemente el margen de maniobra para el diseño de un presupuesto equilibrado, austero y superavitario”.

A fines de agosto también el sanluiseño Rodríguez Saá envió a la Legislatura el proyecto de presupuesto 2021, que involucra recursos por unos $ 77 mil millones (25% más que este año) y el uso de una parte del fondo anticrisis local, por cerca de $ 3 mil millones.

“Es un presupuesto equilibrado”, señaló el ministro de Hacienda Pública, Eloy Horcajo, además de remarcar que “la Provincia sigue cumpliendo la pauta de tener un presupuesto sin endeudamiento, lo cual le da independencia económica para poder llevar adelante las políticas de justicia social”.

El proyecto incluye -reza el texto- “un ambicioso plan de infraestructura, que tiene por objeto mitigar los efectos de la crisis económica actual y dar continuidad a la política de lucha contra la pobreza, el desarrollo y movilización de la economía provincial”.

La obra pública también jugará un rol central en el plan de recursos y gastos que diseña el gobernador bonaerense Axel Kicillof y que sería enviado a la Legislatura a fines de octubre.

“Vamos a poner un enorme foco en el enorme déficit de infraestructura que tiene la Provincia; se ha ya anunciado un plan de infraestructura que llamamos Plan Quinquenal pero que implica para lo que queda de este año y para el próximo alrededor de $ 130 mil millones”, aseguró a Ámbito el ministro de Hacienda y Finanzas, Pablo López. El esfuerzo apuntará además a “seguir apuntalando el eje productivo” y a “seguir reforzando el sistema de salud y avanzar fuertemente en el fortalecimiento de la seguridad”.

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