Según fuentes judiciales, «la hipótesis más firme es que al momento de cruzarse con López, el sospechoso de haberlo asaltado una semana atrás, estaba armado con un revólver que no andaba». «La sospecha es también que López con su sobrino desarmaron al acusado del robo y, luego, el comerciante lo mató a mazazos», agregaron.
Los hechos se iniciaron el sábado por la noche cuando, según los primeros indicios, Cristian López y su sobrino, de 16 años, se encontraban en la puerta de su local. Por el frente del local, pasó un muchacho de 18 años a quien el sobrino de López acusó de ser el delincuente que una hace una semana los había asaltado con la intención de robarles la camioneta.
Lo que pasó luego es la clave del caso y lo que intenta determinar el fiscal Gragnoli. La sospecha es que el sobrino de López interceptó al acusado de haberlo asaltado y lo increpó. El sospechoso habría sacado un arma, por lo que el sobrino de López huyó corriendo.
La hipótesis más firme es que a unos 100 metros del taller, el comerciante y su sobrino rodearon al supuesto ladrón, lo desarmaron y golpearon. Se ignora si al desarmar al sospechoso sabían que el arma no funcionaba.
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