Tras el resurgimiento de la necesidad de garantizar la seguridad a la población en la agenda urgente de los gobernantes -a partir de los repetidos casos delictivos que tomaron notoriedad pública durante las últimas semanas-, el diputado nacional electo por Salta, Alfredo Olmedo, desempolva el histórico debate sobre el servicio militar obligatorio y le da un nuevo sentido: propone volver a reinstalarlo a fin de «implantar parámetros de vida y comportamientos a los jóvenes actuales».
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Si bien la iniciativa del flamante legislador del partido Salta Somos Todos ancla en la realidad teñida por la creciente ola criminal que hostiga al país y toma gran repercusión mediática, la idea había sido anunciada por Olmedo pocos días después de las elecciones del 28 de junio. Incluso, antes de ello, a través de un editorial, este diario ya había planteado como parte de la solución al flagelo de la inseguridad el restablecimiento del servicio militar obligatorio.
«La medida significaría el rescate de muchos jóvenes que hoy están al borde de la ruina física, psicológica e intelectual, o determinados a ser absorbidos por la delincuencia y los efectos que ello conlleva para toda la sociedad», se proponía en el artículo, que parecería haber servido de base para la propuesta de Olmedo.
En efecto, del mismo modo, el diputado salteño afirmó que volver a implementar la conscripción «podría servir para que algunos jóvenes que nunca tuvieron límites encuentren un ámbito de contención y de formación que les permita vivir en armonía con la comunidad». También Olmedo se preocupó por sub- rayar que su propuesta no se orienta a hacer hincapié en una carrera armamentista inconducente: «Tendría que cumplir un rol social», tal como se había adelantado en el artículo, que sugería tomar como modelo algunos países que contemplan el servicio militar, y «en la práctica muchos de los conscriptos están destinados a tareas sociales».
Así las cosas, la iniciativa de Olmedo sigue en pie y suma cada vez más adeptos. Apenas asuma su banca la semana próxima, el diputado electo planea presentar su oportuno proyecto para tratarlo en la Cámara baja nacional.
Diagnóstico
De acuerdo con el diagnóstico de Olmedo, «el problema en la Argentina es que se rompió el núcleo familiar y ahí se metió la droga, la corrupción, el alcoholismo», y por esa razón, promover como obligatorio el servicio militar cuadra como una posible salida.
«Debe imponer orden y de ahí formar a los chicos en trabajo», indica Olmedo, quien, sin olvidar el hecho que motivó al ex presidente Carlos Menem a derogarlo hace quince años, lamenta el asesinato del soldado Omar Carrasco en Neuquén, aunque también se pregunta: «¿Cuántos más Carrasco mueren fuera del servicio militar, cuántos más mueren por la droga y por la inseguridad?».
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