Mendoza - A contramano de los buenos tiempos que corren para el turismo en todo el país, el nuevo gobierno de Mendoza, liderado por el justicialista Celso Jaque, se las ha arreglado para dar un gran disgusto al sector, disolviendo el Ministerio de Turismo para degradarlo al nivel de secretaría y, a su vez, encomendando dicha cartera a un funcionario inexperto en la materia. Movilizado por el espíritu de «rehacer» -o en algunos casos deshacer- lo que deja la vieja administración del radical K y actual vicepresidente Julio Cobos, el mandatario cuyano ha decidido dar marcha atrás a una de las más festejadas decisiones de su antecesor, quien se encargó de crear el Ministerio de Turismo y Cultura para reforzar el apoyo al sector. De hecho, hasta hace menos de un mes, Mendoza era una de las pocas provincias que tenía el privilegio de contar con un Ministerio de Turismo, una lista que ahora apenas incluye, por caso, a Salta y Río Negro. Pese al constante discurso pro turismo, no son tantos los gobiernos que apoyan efectivamente al sector, por lo cual en Mendoza la decisión de Jaque fue vista como un grave retroceso y se ganó el rechazo de todo el arco político opositor, integrado por la UCR K y la ortodoxa, el PJ concertador, el Partido Demócrata y el ARI. Pero la «tabula rasa» que plantea el PJ en su acceso al poder no parece detenerse ante una de las actividades más lucrativas que posee Mendoza, una de las provincias líderes en turismo receptivo de la Argentina, con el mundialmente famoso Parque Provincial Aconcagua a la cabeza. La preocupación carcome a los empresarios turísticos, que miran con desconfianza a Luis Böhm, el nuevo secretario de Turismo que llega sin antecedentes en la materia y tras haberse candidateado fallidamente para la intendencia de Mendoza. Confirmando el mal presagio, Böhm hizo saber en sus primeros días de gestión que aspira a «liberar» la participación de los hoteles de alta gama en la provincia. Una vez más, se trata de contradecir ideas del anterior gobierno. Mariana Juri, la primera ministra que tuvo el área -la funcionaria luego se distanció políticamente de Cobos- se había encargado de reglar la instalación de hoteles cinco estrellas, en vista de que su desarrollo está ligado al de los casinos. «Si quieren venir 10 hoteles cinco estrellas, pues bienvenidos sean. ¿Por qué resistirse a la inversión», fue el cla-ro mensaje del «revisionista» Böhm. La nueva Secretaría de Turismo depende de la poderosa Secretaría General de la Gobernación manejada por Alejandro Cazaban. Para matizar la cuestión, el jaquismo asegura que Böhm «tiene acceso directo al gobernador». En rigor, las prioridades de Jaque están a la vista y el Turismo no parece estar ni siquera en segundo plano. Promesas de campaña y reclamo popular mediante, la Seguridad es por el momento el leitmotiv de la gestión, de hecho, el gobernador acaba de presentar en la Legislatura un proyecto de ley para declarar la Emergencia en Seguridad en la provincia. La iniciativa aportará «superpoderes» al Ejecutivo para reasignar partidas, contratar personal sin rendir cuentas y adquirir bienes sin llamar a licitación pública.
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