Córdoba - La incertidumbre que sufren los 800 habitantes del pueblo cordobés de San Nicolás, que podría ser rematado junto con más de 2 mil hectáreas de olivares, encontraría una respuesta si el actual propietario de las tierras se compromete a venderles o cederles la propiedad de sus viviendas. Así lo propusieron desde el BBVA Banco Francés, entidad que tiene en sus manos la ejecución de la hipoteca sobre las 2.200 hectáreas de la empresa Olivares, 1% de las cuales es habitado por los vecinos de San Nicolás. El pueblo cordobés de San Nicolás nació justamente de la explotación de los campos que lo circundan, dado que los jornaleros que allí se desempeñaban se afincaron y comenzaron a edificar sus viviendas. En el poblado, la mayoría de las personas se dedica a la explotación de olivares y en el lugar hay una iglesia, un Juzgado de Paz, un destacamento policial, una escuela, una sala médica y negocios comerciales. El conflicto comenzó en 1993 cuando, teniendo el campo de 2.200 hectáreas como garantía hipotecaria, la firma agrícola comenzó a incumplir sus obligaciones con el banco que le había ofrecido el crédito. «Esa deuda no fue honrada y durante los últimos 14 años se vienen sucediendo una serie de renegociaciones e incumplimientos, pero la deuda permanece impaga», expresó el director de Relaciones Institucionales del BBVA Banco Francés, Gonzalo Verdomar Weiss. El conflicto en torno al pueblo de San Nicolás se dio cuando un juzgado porteño dispuso la ejecución hipotecaria de las tierras pertenecientes a la compañía que mantiene la deuda con el banco. La decisión fue adoptada por el juez en lo Civil Carlos Molina, quien fijó el martes 18 de diciembre como la fecha en la que se llevará adelante la ejecución.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario