ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

6 de abril 2006 - 00:00

Kirchner profundiza lazos con gobernadores radicales

ver más
Como bien definió el intendente cordobés Luis Juez días atrás, «Kirchner tiene muchos quioscos políticos». Entre éstos, uno de los que de más cerca sigue es el que incluye a los radicales disidentes, liderados por un grupo de gobernadores que ponen los pelos de punta de la conducción del Comité Nacional que lidera el mendocino Roberto Iglesias.
Zamora es un fiel exponente de estos mandatarios UCR que privilegian su gobernabilidad y buen vínculo con Buenos Aires antes que alinearse con la oposición que pregonan Iglesias y su antecesor chaqueño, Angel Rozas.
 Viviendas
El santiagueño llegó al poder en febrero de 2005 derrotando a un candidato PJ -José Figueroa- que nunca convenció a Kirchner y supo rápidamente convertirse en aliado político y electoral de la Casa Rosada, asegurando así estar en el lote de mandatarios bien conceptuados a la hora del otorgamiento de fondos u obras públicas federales.
En esta clave se lee la inauguración de las 1.450 viviendas del barrio Contreras, de la capital provincial, construidas con fondos federales que se realizó ayer ante una fuerte presencia federal. La comitiva, que llegó apenas pasadas las 18 al aeropuerto local, estuvo integrada por el ministro del Interior, Aníbal Fernández; el de Planificación Federal, Julio De Vido; el jefe de Gabinete, Alberto Fernández y el jefe del Ejército, Roberto Bendini, entre otros funcionarios nacionales.
En su discurso, un exultante Kirchner hizo constante mención de Zamora como «un amigo» y se comparó con el caudillo radical Hipólito Yrigoyen, así como con Juan Perón y San Martín, porque «nos tiraron sobre las espaldas todas las responsabilidades», pero «nunca bajamos los brazos». Desde el lado provincial, Zamora repartió elogios para el Presidente, mientras que la municipalidad local declaró «huésped de honor» al santacruceño.
Pero la línea de Zamora tienen un caso aun más puro en Corrientes, donde el actual gobernador Arturo Colombi hizo alianza con el kirchnerismo para presentarse a las elecciones en octubre pasado. Su primo y antecesor hoy es diputado y, pese a su sangre radical, suma como un kirchnerista más.
La lista incluye también a Catamarca, donde el gobernador, Eduardo Brizuela, pasa un momento muy dulce tras derrotar en internas a su mentor y antecesor, Oscar Castillo. El mandatario catamarqueño parece ahora dispuesto a sellar un firme vínculo con Kirchner, acusando el efecto de la derrota que sufriera en las legislativas de octubre pasado, cuando un entonces ignoto Eduardo Pastoriza triunfó enarbolando la bandera del Frente para la Victoria, por sobre el oficialista Frente Cívico y Social. Muchos echaron en cara entonces a Brizuela el no haber hecho alianza con el kirchnerismo triunfante, tal como sí lo habían hecho en las legislativas provinciales realizadas ese mismo año.
Con más recaudos se maneja la relación entre el mendocino Julio Cobos y Kirchner. Si bien afectos a los abrazos y de buen diálogo, el cuyano se cuida de mostrarse del lado de adentro del alambrado de la UCR, pero nunca deja de nutrir su relación con la Rosada, muchas veces impulsado por la dura interna que mantiene con el ex gobernador Iglesias, quien fuera su impulsor para los comicios de 2003. Son siempre mayores las trabas que muchas veces imponen los iglesistas en la Legislatura que las que eventualmente Cobos puede encontrar ante algún pedido por obras o fondos al Ejecutivo nacional.
Pero las fuerzas K son aun más ambiciosas en su avance sobre las filas radicales, al punto de incluir en su horizonte de posibilidades a Chaco. Allí, sectores del peronismo manejan con fuerza la hipótesis de una alianza con el gobernador Roy Nikisch, en detrimento de la ya lanzada candidatura de Rozas. La mención de un supuesto enfrentamiento Nikisch-Rozas hubiera despertado risas meses atrás, pero ante el avance del kirchnerismo -que en rigor es débil en Chaco- y el resquebrajamiento de la UCR ya no parece una posibilidad tan descabellada para muchos en la provincia.
Finalmente, como lejano y finalmente frustrado antecedente de radicales conversos puede citarse el caso de Jorge Colazo, el ya destituido gobernador de Tierra del Fuego que se pasó a las filas K previo a los comicios legislativos de octubre pasado.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias