«Creo que esta manifestación expresa como valor positivo que hay en la gente un deseo de justicia. Hay una exigencia de verdad, de justicia, de amor y de paz. Pero, la Justicia no puede basarse sobre una marcha solamente, porque se estaría cometiendo también una injusticia», destacó. El obispo consideró que «cuando un día detienen a una persona y al otro día la liberan, no se ayuda a la credibilidad de la Justicia». «Tenemos que revalorizar las instituciones y en esto es fundamental nuestra conducta. Ni la Justicia de la democracia es un bien asegurado. Con esto reclamo un sacrificio, una educación, un trabajo», subrayó.
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