La pugna por la conducción del Partido Justicialista de Jujuy sumó otro capítulo judicial porque la Cámara Nacional Electoral (CNE) hizo lugar, por unanimidad, al recurso de la Lista N° 2 “Celeste y Blanca”, que encabeza el expresidente del partido Rubén Rivarola. También dejó sin efecto la resolución de primera instancia que la había dejado afuera de la competencia interna. Firmaron el fallo los camaristas Alberto Dalla Via, Santiago Corcuera y Daniel Bejas.
La decisión llegó este último jueves a última hora, un día antes de que el gobernador bonaerense Axel Kicillof pise suelo jujeño, en donde tiene previsto reunirse con su par Carlos Sadir en San Salvador de Jujuy para firmar convenios y después ir a Palpalá, el municipio que conduce Rubén Eduardo Rivarola, hijo del dirigente cuya lista acaba de recibir el aval de la Cámara.
Allí encabezará un acto en el estadio del club Altos Hornos Zapla, con intendentes, legisladores y dirigentes sindicales. La coincidencia de fechas no pasó desapercibida en ninguno de los dos sectores.
Para entender el fallo hay que repasar el expediente. La Junta Electoral partidaria, mediante su Resolución N° 22, rechazó la nómina de Rivarola por objeciones a la documentación y a varias candidaturas. Esa exclusión tuvo el apoyo de la Lista N° 10 “Generación Valiente”, el armado de la senadora nacional Carolina Moisés que lleva a Carlos de Aparici como candidato a presidente del partido y que quedó como la única oficializada.
El 21 de agosto, el juez federal con competencia electoral Esteban Hansen confirmó el rechazo. Consideró que los reemplazos hechos durante el período de subsanación iban más allá de una corrección formal y cambiaban en lo sustancial la lista original. A comienzos de septiembre, la Cámara le pidió revisar caso por caso a cada candidato, pero el magistrado volvió a desestimar la presentación por la magnitud de los cambios. Entonces el sector de Rivarola apeló otra vez.
Esta vez, los camaristas fueron más allá. Entendieron que el artículo 98 de la Carta Orgánica permite a las listas observadas desistir de candidatos, corregir falencias y sustituir postulantes, y que el juzgado había puesto límites que el estatuto partidario no contempla. Recordaron además un criterio que la Cámara repite en sus fallos: cuando una norma admite dos lecturas, debe elegirse la que más favorezca la participación de los afiliados.
El fallo, sin embargo, no consagra a nadie. Valida los reemplazos que hizo la Celeste y Blanca y devuelve el expediente al juez Hansen para que avance con la oficialización. Antes deberá verificar que los nuevos candidatos cumplan los requisitos del estatuto. Si alguno no pasa ese control, tendrá que correr la nómina con el mismo criterio de paridad que usó para habilitar a la lista de Moisés.
El diputado provincial Rubén Rivarola aspira a quedarse con la presidencia del PJ jujeño.
La lectura desde el espacio de Carolina Moisés
Cerca de la senadora le quitaron peso a la resolución desde el primer momento. “La resolución no es definitiva, no está firme, porque todavía existen instancias de apelación. No oficializa ninguna lista: envía el expediente al juez federal electoral de Jujuy para que una vez más revise, resuelva y solicite que se retome el proceso electoral”, explicó a Ámbito una fuente cercana a la legisladora. Y anticipó que van a recurrir.
La misma fuente apuntó directamente contra el viejo vínculo que el kirchnerismo le reprochó a Rivarola en su momento. “Rubén Rivarola y Gerardo Morales nuevamente bloquean la normalización del PJ de Jujuy, en su sociedad política, para neutralizar nuestra capacidad electoral”, afirmó.
Esa relación fue justamente el motivo de la intervención de 2023. Ese año, con Alberto Fernández al frente del PJ nacional, se desplazó a Rivarola de la presidencia partidaria, que ocupaba desde 2017, por su cercanía con el entonces gobernador radical y por su respaldo a la reforma constitucional que impulsó Morales.
En el entorno de Moisés también miran el calendario con preocupación. “La Cámara Nacional Electoral deja en una situación institucional compleja al Partido Justicialista de Jujuy de cara a las elecciones del año que viene. En Jujuy se vota en mayo y en febrero arranca el cronograma electoral. Como la sentencia no está firme y hay instancia de apelación, los tiempos se acortan, y es muy probable que el partido siga intervenido al momento de las definiciones electorales, como pasó en 2025”, advirtió la fuente.
Kicillof, en el centro de la interna
La visita del mandatario bonaerense, que recorre el país para construir su proyección presidencial hacia 2027, también generó malestar en el sector de la senadora. Allí dicen que nadie los invitó a ninguna de las actividades.
“Las decisiones que se toman en Buenos Aires no contemplan el contexto de la provincia. Es la visión del peronismo bonaerense, que sigue sin entender la lógica de los peronismos provinciales y actúa como si todo fuera lo mismo”, cuestionó la fuente consultada. Y fue más lejos: “Kicillof va a las provincias a dividir más al peronismo, y en este caso es más grave porque en Jujuy atravesamos una interna compleja”.
El reproche tiene un trasfondo nacional. Moisés integra con los gobernadores Gustavo Sáenz, Raúl Jalil y Osvaldo Jaldo el peronismo dialoguista que actúa con autonomía en el Congreso. Esa pertenencia explica en parte por qué buena parte del resto del justicialismo jujeño, desde el kirchnerismo hasta gremios e intendentes, terminó encolumnado detrás de Rivarola, un dirigente que años atrás era mala palabra para ese mismo sector. Con tiempos tan ajustados, porque las elecciones provinciales serían en mayo, el peronismo de Jujuy enfrenta otra vez el riesgo de llegar a la elección sin autoridades propias y con la discusión todavía en los tribunales.