Desde el oficialista Frente de Todos aseguran que la intención es incorporar a la Carta Magna la posibilidad de una sola reelección, pero desde la vereda de la oposición advierten que en el recinto nada le impediría a Arturo Colombi sellar a fuego la variante de la perpetuidad en el poder. Sin embargo, las urgencias son otras en esta provincia, ya que producto de la intervención federal que comandó Ramón Mestre desde 1999, la elección de gobernador se realizará recién en 2009. «No va a haber marcha atrás con la reforma; es parte de un acuerdo de gobernabilidad de 1999 con todas las fuerzas», aclararon ayer desde el gobierno correntino. Colombi tuvo ayer contacto con el presidente Néstor Kirchner, en el marco de un anuncio energético para el Norte Grande que se realizó en la Casa Rosada, tras lo cual, aclararon desde el Ejecutivo provincial que ambos «se reunieron, pero no hu- bo ningún pedido especial del presidente.» También leyeron que «Colombi no es un gobernador del PJ», y que «además está conteniendo bien la embestida de algunos sectores del radicalismo correntino contra la concertación». «Es poco probable que Néstor Kirchner se meta en Corrientes», concluyeron, respecto de un eventual pedido del santacruceño para que el mandatario radical cancele su sueño reeleccionista, como ya lo hizo con el jujeño Eduardo Fellner y con el bonaerense Felipe Solá. Aunque hasta el momento no se han levantado voces masivas en contra de la reforma con reelección, como sí sucedió en Misiones, fuentes opositoras no descartan que pueda llegar a conformarse una coalición al estilo del misionero Frente Unidos por la Dignidad (FUD), que encabezó el obispo emérito Joaquín Piña. Según esas fuentes, a fuego lento se cocina el malestar desde sectores del justicialismo, la democracia cristiana y parte del radicalismo, además de organizaciones no gubernamentales y gremios. «Las encuestas, incluso antes de las elecciones de Misiones, marcan que casi 60% de los correntinos está en contra de la figura de la reelección», advirtieron. Es este sentido, fueron sugestivas las palabras del arzobispo de Corrientes, Domingo Castagna, quien en su último mensaje dominical consideró que «es bueno leer lo ocurrido en Misiones hace una semana». Curiosamente, Castagna comanda por orden del Vaticano la transición en la diócesis de Iguazú, hasta que el padre Piña sea reemplazado en diciembre por Marcelo Martorell. El prelado catalán encabezó la lista de convencionales constituyentes del opositor FUD, que se impuso por trece puntos en la elección misionera del pasado 29 de octubre, quitándole de las manos a Rovira la posibilidad de buscar su re-reelección en 2007. «Castagna no tiene el perfil político de Piña, pero en 1999 permitió los paros por tiempo indeterminado de las escuelas católicas y colaboró así con la caída de Raúl Romero Feris», recordó ayer una fuente disconforme con la ambición reeleccionista de Arturo Colombi. Sin embargo, otra fuente relativizó esas declaraciones, al calificar al obispo de «hipermoderado». Durante su gestión como gobernador, el también radical Ricardo Colombi intentó infructuosamente lograr el aval constitucional para batallar una nueva gestión en 2005. Esa imposibilidad le abrió las puertas al triunfo en las urnas a su primo Arturo, quien hoy repite el esquema: sueña con que una reforma le permita seguir gobernando desde 2009, a contramano de las pretensiones electorales de Ricardo. Por estos días, el Senado correntino analiza si convierte en ley un proyecto con media sanción, para extender aun más el punteo de artículos de la Carta Magna a modificar. Además del anexado de la figura de la reelección, contempla, entre otros puntos, otorgar rango constitucional al Consejo de la Magistratura y al Tribunal de Cuentas.
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