La flexibilización gradual de la actividad económica en varias provincias se profundizó esta semana con nuevas habilitaciones, como en el caso de Córdoba, pero presenta muchos inconvenientes todavía en la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires, donde la persistencia del aislamiento sigue siendo muy rígido para la mayoría de los sectores productivos.
Más industrias ya en marcha, mientras piden permisos mueblerías
El sector maderero reclamó formalmente a Larreta y a Kicillof que se establezca un protocolo especial para reabrir locales en Capital yprovincia.
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En cuanto a Córdoba, el secretario de Industria, Fernando Sibilla, manifestó que “el 60% de las industrias están activas” en la provincia, a partir de la Resolución 179/2020 del Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación, vigente desde el 23 de abril, que autoriza el reinicio gradual de rubros específicos del sector fabril.
El funcionario, en declaraciones a radio Universidad, sostuvo que la industria cordobesa comenzó a reactivarse en forma gradual, y en ese sentido precisó que “la semana pasada 38 industrias fueron habilitadas a operar, y esta semana se espera que 15 a 20 empresas más hagan lo mismo”.
Sibilla detalló que actualmente son entre 60.000 y 70.000 los trabajadores que están activos en la industria, lo que “representa el 65% de la cantidad de empleados” en ese sector.
No obstante, el funcionario provincial dijo que, como consecuencia de la pandemia de coronavirus, la actividad industrial está en baja ya que el mercado, tanto a nivel nacional como internacional, está “deprimido” y por lo tanto “el impacto en términos económicos es muy fuerte”.
Madera
Mientras tanto, los empresarios ligados al sector maderero nucleados en la Federación de la Industria Maderera y Afines (FAIMA) realizó un planteo ante los gobiernos de Horacio Rodríguez Larreta y Axel Kicillof en pos de lograr la apertura de mueblerías, con las condiciones de sanidad correspondientes. Al mismo tiempo se solicitó la habilitación para instalar equipamiento en obras ya terminadas para comenzar a apuntalar el sector y detener la caída de la actividad que viene registrando el sector en todo el país.
Las mueblerías tienen como característica una baja concentración de público por metro cuadrado en sus locales por lo que permiten por su estructura mantener el distanciamiento social sugerido entre clientes y trabajadores. En este sentido, FAIMA sugirió, por ejemplo, implementar un sistema de turnos telefónicos/online personales e individuales al igual que sucede con las ópticas; mientras que para los clientes sin turno solo podrán ingresar de manera individual.




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