Neuquén (de nuestra agencia) - El gobernador Jorge Sapag se mostró optimista ayer para que Neuquén ingrese en el proceso del Programa de Asistencia Financiera Ordenada que la Nación pone a disposición de las provincias que tienen problemas financieros, previo encuadramiento con pautas fiscales y políticas. El mandatario se reunió con Juan Carlos Pezoa, director de Provincias, en el Ministerio de Economía de la Nación, y al salir dijo que «las negociaciones están encaminadas» sin agregar otros detalles más allá del protocolar reconocimiento de que «la reunión fue privada y en términos cordiales». Neuquén necesita en el corto plazo un auxilio de 360 millones de pesos para «tener oxígeno y poder asumir los compromisos que tenemos con la deuda corriente que quedó del gobierno anterior. Proveedores y contratistas están pidiendo que les paguemos, porque ellos también tienen obreros y trabajadores», aseguró el gobernador días atrás. Sapag enfrentará el reclamo de los gremios estatales, fundamentalmente de los docentes, y algunas empresas contratistas comienzan a presionar para poder cobrar deudas atrasadas. El total de la deuda pública neuquina asciende a 2.500 millones de pesos y el mandatario debió reformular el destino de los bonos que lanzó su antecesor, Jorge Sobisch, por u$s 250 millones.
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