5 de julio 2005 - 00:00

"No hay nadie que diseñe una política financiera"

Se encara con endeudamiento a corto plazo que en realidad es rentable, pues se trabaja con herramientas de tasas bajas sin adelantar cancelaciones de redescuento que devengan un CER más una tasa. En cuanto a las reformas, creo que las medidas no resuelven los problemas de fondo, tanto la capitalización global como la posibilidad de un Basilea II, con todos los costos que implica para los bancos un nuevo control sobre operación, tecnología y nuevos riesgos (que ya superan el riesgo de capitales del Basilea I). Es una asignatura pendiente» indicó Daniel Perrotta, gerente general del Banco de Córdoba.Dijo que existen, además, dudas de poder dar respuestas, por parte del país, a los reclamos del FMI. Perrotta cree que se va a exigir mayor superávit fiscal, a pesar de los números alentadores, resolver la situación de los bonistas que quedaron afuera del canje (hay posición fuerte de los bancos que componen el directorio del Fondo, más allá de la sana lógica de los negocios), y encarar seriamente el tema tarifas, aun cuando el gobierno avanzó bastante en ello aunque, obviamente, no lo publicite.
 Definición
«Aunque se siga criticando al FMI ‘n la popular’ pero se le pague, se podrá estirar esta definición. Hay cierta estabilidad económica, pero advierto como problema para este año la falta de inversión, cuyos niveles no podrán cubrir la cuota de crecimiento que se espera del PBI. Es una situación por atender, junto con la seguridad jurídica, la crisis de energía y el desabastecimiento como fantasma latente. Ello atenta contra las inversiones.»
Periodista: ¿Qué grado de sustentabilidad tiene todo esto para bancos con perspectivas de reinversión, como el de Córdoba, cuando no hay un crecimiento homogéneo de todas las variables...
Daniel Perrotta: Es el gran problema de los últimos años. En los ’0 asistimos a un modelo donde los bancos extranjeros compraban bancos locales y aplicaban economía de escala, con una sola casa central y amplia red de sucursales que teóricamente producían menores costos y mayor presencia en el mercado. Hoy, los actores que definen el sistema financiero tienen más de un banco en todo sentido: a nivel de nombre, de casa central, etc. Algunos mantienen casas centrales en provincias impactando en los costos. Y todo ello guarda relación con la definición de un modelo de sistema financiero y de país, en base a si hay si hay inversión, crecimiento, perfil netamente exportador, etc.
P.: ¿Advierte voluntad política proclive a resolver estos temas?
D.P.: En la Argentina, en los años electorales todo se centra en las internas. Hoy el problema de la política radica en quiénes serán los candidatos de la provincia de Buenos Aires: si la Legislatura la resuelve Duhalde o Kirchner o Solá. Es muy difícil que en este modelo, donde aún no se sabe quién va a ser el candidato, y existe tanta indefinición en un mismo partido, alguien se siente a diseñar la política financiera que acompañe a un modelo de país que ni siquiera está escrito. En cuanto a la reforma fiscal, se hicieron retoques, pero los impuestos distorsivos siguen vigentes y aparentemente no se van a eliminar.
P.: ¿Cómo compatibilizar el crecimiento sostenido del sistema bancario con presión fiscal que atenta, para muchos, contra la inversión?
D.P.: Es otro serio problema que no creo que se pueda resolver en el corto plazo, pues esa presión tributaria, inadecuada, injusta, se sustenta en el superávit fiscal que para el gobierno es central, por lo tanto no creo que lo reformen. Quien entra en un banco se blanquea automáticamente, y todo el mundo quiere blanquear a los 5 millones de personas no bancarizados, por medio de una tarjeta, una caja de ahorros, etc., pero vaya a decirle al ministro Lavagna que le elimine 100 puntos... Además, hay otros impuestos como Ganancia Mínima Presunta, de Sellos provinciales... Si usted toma un resumen de tarjeta de crédito, en provincia de Buenos Aires lo que se tributa por el resumen mensual es más que todos los gastos que le carga un banco. Esto obviamente atenta contra el consumo, pero de alguna manera son las que generan superávit fiscal, como recurso del Estado nacional, y eso es mandatorio.

Dejá tu comentario

Te puede interesar