Acusados. La miembro Frostensson y su esposo Arnault en el banquillo
El anuncio del Premio Nobel de Literatura podría postergarse hasta después de 2019 si para entonces no se logra restablecer la confianza en la Academia Sueca, sostuvo el director de la Fundación Nobel, Lars Heikensten. El 4 de mayo la Academia Sueca informó que este año no se entregará el Nobel de Literatura y que su anuncio será pospuesto hasta 2019, en medio del escándalo de filtraciones, corrupción y acoso sexual en el que se vio envuelta la institución. La Fundación determinó que el premio se entregará "cuando se haya recuperado la confianza", es decir, no necesariamente el año próximo, señaló en entrevista con una radio. Además, dijo que otras instituciones expresaron su deseo de elegir al ganador del premio de literatura en reemplazo de la Academia Sueca, encargada de hacerlo desde 1901.
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El Nobel de Literatura es un premio establecido a pedido del industrial sueco Alfred Nobel (1833-1896), inventor de la dinamita. En las últimas semanas cuatro miembros dejaron la Academia y otros cuatro se apartaron de la institución en medio de la disputa sobre cómo se manejó el escándalo, por lo que quedan 10 de los 18 miembros activos. Heikensten dijo que los integrantes de la Academia "deberían considerar" si mantienen su lugar y si benefician al Premio Nobel. La Fundación Nobel, que administra los bienes legados por Nobel, ya había expresado su preocupación por la disputa y el temor de que perjudique la reputación de otros premios Nobel. El diario Dagens Nyheter publicó ese mes los testimonios de 18 mujeres que afirmaban haber sido violadas o agredidas sexualmente por Jean-Claude Arnault, una influyente figura de la escena cultural sueca. Una noticia que causó indignación en plena campaña mundial contra los abusos sexuales.
El Premio Nobel de Literatura mantiene, pese al desprestigio reciente y las múltiples injusticias cometidas a lo largo del tiempo, un aura que influye en la consideración del público, y que lleva a que los autores premiados gocen de inmediatas reediciones de sus obras y mejoren sus ventas en librarías. Sin embargo, en los círculos literarios, hace tiempo que poco significa, desde el punto de vista del valor. La reciente muerte de uno de los eternos candidatos, el novelista estadounidense Philip Roth, que se quedó de esa forma sin Nobel, se suma a la arbitrariedad por antonomasia de la Academia, el no haberle concedido nunca el premio a Jorge Luis Borges, e históricamente a otras grandes plumas que consagró la historia pero no el Nobel, como James Joyce o Marcel Proust. En cambio, sí lo ganaron muchos escritores hoy completamente olvidados.
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