1 de julio 2005 - 00:00

Obeid pide nuevo plazo para definir candidatos

El mayor problema era la deserción de los mejores nombres que se disponían en las encuestas: el ministro de Justicia, Horacio Rosatti, y la vicegobernadora, María Eugenia Bielsa, quienes dieron el «no» definitivo. Reutemann calificó la seguidilla de negativas -que incluyen la del intendente de Rafaela, Omar Perotti- de «inédita» en el PJ santafesino, quizás olvidando que él mismo rechazó postularse. De esta manera, se podía afirmar que el justicialismo estaba en problemas.Por eso la última lista de candidatos -que consensuó esta semana Reutemann con Kirchner- incluía al diputado nacional Julio Gutiérrez (Santa Fe), el defensor del pueblo, Carlos Bermúdez (Rosario), el ex intendente Héctor Cavallero (Rosario) y el radical ministro de Salud, Héctor Sylvestre Begnis. También se mencionaban las posibilidades del titular de Obras Públicas, Alberto Hammerly. La ciudad de origen es fundamental para determinar el orden de importancia en la lista dada la polaridad que existe entre las dos ciudades.
De hecho, Rosario es el principal fantasma para el peronismo de cara a estas elecciones: el candidato por el Frente Progresista Cívico y Social,
Hermes Binner, favorito en las encuestas.
De allí la desconfianza del PJ provincial respecto del presidente
Kirchner, quien en la última elección se mostró favoreciendo a Binner con fotos y declaraciones. Confesaban anoche su temor de que el santacruceño repita la estrategia si no se llega a una lista competitiva en el peronismo. Para colmo, Binner siempre deja una puerta abierta al kirchnerismo (ver entrevista).
Los operadores sostienen que esta vez la situación es distinta por el acercamiento que hubo entre el primer mandatario y Reutemann.
«El eje de la cuestión es que ‘l Lole’y Kirchner se comprometan a jugar de lleno en la campaña», confiaba un peronista involucrado en las operaciones de consenso. Graficaba con el caso Rosatti, quien no era el candidato de Obeid ni de Reutemann, a pesar de que fue funcionario de los dos. Era el preferido de Kirchner y se bajó. Este fallo presidencial debería obligar al patagónico a jugarse por la palabra empeñada.
Lo más difícil de conseguir para el PJ, en tanto, es el
equilibrio territorial entre Rosario y Santa Fe. El mejor nombre para los rosarinos era Bielsa, pero desistió. ¿Una responsabilidad que le cabe al gobernador Obeid? Estiman que rechazó la candidatura para mantener presencia en la provincia y no desaparecer al cumplir funciones en Buenos Aires de cara a sus aspiraciones de ser intendente de Rosario. Así la justificaban algunos. Pero también era fustigada por otros peronistas como la senadora nacional Roxana Latorre y el diputado Angel Baltuzzi quienes sostienen que quienes se hecharon atrás buscan «preservarse individualmente».

Dejá tu comentario

Te puede interesar