El modelo físico fue realizado por la Dirección de Construcciones Fluviales del Instituto Nacional del Agua con el objetivo de probar empíricamente que el diseño teórico proyectado funcione en forma adecuada. El jefe del sector, Daniel Bacchiega, aseguró: «El modelo permite comprobar cómo va a ser el escurrimiento en la realidad y, además, nos permite ajustar la geometría final del proyecto para después llevarlo a la práctica».
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