Montoya aseguró que esta semana continuarán con los operativos de secuestros de vehículos considerados suntuosos y que mantienen abultadas deudas por el impuesto a los automotores. Los inspectores de Rentas de la provincia de Buenos Aires tendrían en la mira 34 camionetas 4x4 con valores superiores a los 140 mil pesos. La semana pasada, un grupo de inspectores encabezados por Montoya secuestró una camioneta importada que tenía una deuda de 22 mil pesos. Fue el primer vehículo secuestrado desde que rige la reforma al Código Fiscal bonaerense, que la Legislatura provincial sancionó en los últimos días del año pasado y que autoriza a la Dirección de Rentas a trabar embargos y secuestrar automotores de deudores fiscales sin autorización judicial. Al respecto, Montoya sostuvo que el objetivo es mantener «la equidad» entre los contribuyentes y consideró que «lo último que quieren los argentinos es que los tomen por tontos si pagan impuestos». ña En declaraciones radiales, el funcionario remarcó que «todos los que pagan están pendientes de los que no lo hacen y quieren que no haya ninguna excepción; que el rico, el famoso, el que tiene amigos poderosos pague sus obligaciones». Reveló que a partir de su campaña consiguió que cuatro millones de grandes contribuyentes regularicen su situación fiscal con el Estado bonaerense. Señaló que las urgencias que tiene el Estado provincial «no admiten demoras en la recaudación, y existe la necesidad de aumentarla». Admitió que si bien existe tecnología de primera para controlar la evasión fiscal, «aún persisten sistemas viejos que ocasionan errores en las intimaciones». Dijo que el mecanismo por el cual se confisca un auto para que el propietario pague su deuda se encuentra vigente y admitió que la posibilidad de una declaración de inconstitucionalidad provocaría un debate acerca de la necesidad de reformar la Constitución nacional. Indicó que son medidas que se utilizan en otros países y precisó que Francia consiguió elevar los montos de recaudación tributaria. En tanto, Fabián Rodríguez, el propietario de la valiosa camioneta importada secuestrada el martes pasado que no pagó una abultada deuda por patentes, se comprometió a saldar sus cuentas con el fisco provincial. Antes presentó un recurso de amparo ante la Justicia «por la metodología utilizada durante el procedimiento». «Tendría que actuar la Justicia porque si no, cerramos los tribunales y listo», señaló Rodríguez al tiempo que aseguró que «si le hubiera ocurrido a otra persona, estaría en desacuerdo también».
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