Desde la semana pasada las aulas de gran parte del país se vacían día por medio como consecuencia de las huelgas.
Segunda semana de clases complicada por la irracionalidad de los gremios docentes, cuya representación a nivel nacional gatilló hoy un paro al que adhieren al menos 17 provincias, incluida la Ciudad de Buenos Aires, afectando a más del 70% de los alumnos de todo el país, en reclamo por la reapertura de la paritaria nacional y en rechazo al discurso de Cristina de Kirchner, que el jueves acusó a los maestros de «trabajar poco y reclamar mucho». Además, se suma un cese de actividades en las escuelas de cerca de una decena de provincias, que iniciaron ayer -en algunos casos- huelgas de 48 horas disconformes con las ofertas salariales locales.
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Es, por ejemplo, el caso de Buenos Aires donde, pese a los intentos del Gobierno de Daniel Scioli, los sindicatos definieron un paro para hoy y mañana en toda la provincia, decisión que afecta prácticamente a la mitad de la matrícula de todo el país.
El ministro de Trabajo bonaerense, Oscar Cuartango, criticó hoy la decisión de los docentes bonaerenses de realizar medidas de fuerza en el inicio del ciclo lectivo, y calificó a los paros como «repentinos e inoportunos». «La negociación está complicada y no hay ninguna imposibilidad de seguir negociando durante estas fechas debido a que la liquidación de los haberes no se dará hasta el mes que viene y por eso después nadie les recupera los días perdidos a los niños ni los días descontados a los maestros».
Ante este escenario, los gobernadores advirtieron que descontarán a los maestros los días no trabajados. Esa postura fue anticipada ya, por caso, desde los gobiernos de los justicialistas Scioli, Francisco Pérez (Mendoza), Sergio Urribarri (Entre Ríos) y Luis Beder Herrera (La Rioja), mientras que evalúa sumarse a ese lote el socialista Antonio Bonfatti (Santa Fe), y se sumaba la Capital Federal.
Adherentes
«Es una política del Gobierno que siempre se aplica: la postura es descontar los días de paro y así se va a hacer», remarcó Cuartango.
Por su parte el ministro porteño Esteban Bulrich, dijo lamentar «mucho porque tenemos un paro a pesar de haber llegado a un acuerdo».
La medida de fuerza con alcance nacional está vinculada a la decisión del Gobierno de dar por concluida las negociaciones paritarias del sector, pese a que los gremios docentes consideraron «insuficiente» la propuesta oficial de llevar a $ 2.800 el salario inicial de todos los docentes del país.
Los sindicatos que adhieren hoy son la Confederación Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP), Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET), Unión Docentes Argentinos (UDA) y Confederación de Educadores Argentinos (CEA).
«Vamos a expresar nuestro descontento en vista a que el ministro (Alberto) Sileoni dio por cerradas las negociaciones paritarias de manera unilateral y a través de los medios de prensa», dijo el secretario general de UDA, Sergio Romero.
En tanto, la titular de CTERA, Stella Maldonado, aseguró: «En la contundencia que va a tener el paro van a estar influenciando las declaraciones de la Presidenta, que fueron para nosotros también una sorpresa por la inexactitud y la gratuidad, y generó reacciones muy negativas en toda la docencia argentina».
En simultáneo, otras ocho provincias enfrentan conflictos con los docentes; entre ellas Córdoba, Santa Fe (que ayer mejoró el ofrecimiento a los sindicatos), Chaco, Mendoza, Entre Ríos y La Pampa.
A partir de la sanción de la Ley de Financiamiento Educativo, cerca de diez distritos que no pueden afrontar con recursos propios los aumentos de sueldos de los docentes, reciben del Gobierno nacional una partida extra denominada «Fondo de Compensación Salarial».
Estas sumas constituyen el aumento para los docentes, razón por la cual los gobiernos provinciales esperan la definición de las paritarias nacionales, para reclamar el aumento correspondiente de ese fondo y así garantizar el pago a los docentes locales.
De esta manera es la Nación la que define el piso salarial garantizado. Este año, la negociación que lideró el ministro Alberto Sileoni fijó -de manera unilateral, según denuncian los gremios- en $ 2.800 el salario básico, contra los $ 3.000 que pretenden los dirigentes.
Las provincias que adhieren al paro de hoy son: Córdoba, Catamarca, La Rioja, San Luis (sólo ASDE), Chubut, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, San Juan, Santiago del Estero y Tucumán. Buenos Aires, Santa Fe, Chaco, Salta y La Pampa.
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