Un paro de 48 horas de trabajadores de la Aduana de Chile -iniciado ayer-generó complicaciones en provincias argentinas fronterizas. Los trastornos más fuertes se vivieron en Mendoza -donde fue cerrado el paso Cristo Redentor y se acumularon cientos de camiones-y en Tierra del Fuego, que por unas horas quedó virtualmente aislada del continente por vía terrestre. En la isla se blandió incluso el fantasma de un potencial desabastecimiento en algunos rubros, aunque al menos ayer no se registraron ese tipo de inconvenientes, según fuentes locales. La medida de los empleados trasandinos también generó demoras en pasos fronterizos de Santa Cruz y Jujuy para el cruce de vehículos. La protesta por reclamos salariales protagonizada por los trabajadores de Asociación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF) de Chile se cumplió con alto acatamiento. Su impacto en Tierra del Fuego es especial, ya que al dirigirse hacia el continente los fueguinos deben ingresar a Santa Cruz a través de dos controles chile-nos, una barcaza y otros dos controles argentinos. La situación generó preocupación entre transportistas, comerciantes y autoridades fueguinas, dado que la medida de fuerza podría afectar la provisión de combustible, bebidas gaseosas, correspondencia y transporte de pasajeros. En tanto, en Mendoza, el paso Cristo Redentor debió ser cerrado. Fuentes de Gendarmería Nacional aclararon sin embargo que el paso de camiones descendió porque los transportistas fueron alertados sobre el paro.
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