Empresarios del interior dieron un primer paso ante los gobiernos provinciales y pidieron que les bajen la carga impositiva para evitar una agudización en los despidos, suspensiones y vacaciones adelantadas -que en el caso de las automotrices ya afecta a más de 10.000 operarios-, en medio de la crisis financiera que sacudió a los mercados internacionales y que amenaza con arrastrar a la estabilidad laboral como primera víctima de la recesión. Por caso, el titular de la Federación Económica de Entre Ríos, Jorge López, solicitó que el gobierno provincial analice la posibilidad de que el impuesto sobre los Ingresos Brutos -la principal fuente de recursos impositivos del Estado- pueda pagarse «en cuotas», sin que ello genere mora. El dirigente mesopotámico alertó sobre el dato real de que muchas empresas ya aplazan sus obligaciones impositivas debido a un enfriamiento de la economía. La entidad ya planteó esa situación al gobernador justicialista Sergio Urribarri durante un encuentro que mantuvo en las últimas horas, y en los próximos días prevé volver a encontrarse con el mandatario para avanzar en una serie de nuevas demandas.
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En esa misma línea de solicitar un salvataje en materia impositiva se pronunció también el presidente del Centro Comercial e Industrial de Paraná, Osvaldo González, quien reclamó una reducción de impuestos como contrapartida a la obligación que se pretende imponer a los empresarios de evitar despidos. En sintonía, la Unión Industrial de Córdoba (UIC) planteó en la primera reunión del Comité de Seguimiento de Crisis de la provincia, que la compleja situación económica que vive el mundo y su repercusión en la Argentina requiere la adopción de diversas medidas por parte de las autoridades nacionales, complementadas con las que se pueden encarar en el ámbito provincial por el gobernador Juan Schiaretti, para amortiguar las dificultades que ya se perciben en la actividad productiva. En ese marco, la UIC solicitó a la administración central la elevación de los mínimos imponibles de la cuarta categoría para todos los contribuyentes sujetos al Impuesto a las Ganancias, con el consecuente aumento de liquidez en los consumidores; la rebaja del IVA a los alimentos a fin de aumentar su consumo por todos los segmentos de la sociedad; la compensación de lo pagado por Impuesto al Cheque con los aportes y contribuciones que deben depositar las empresas a la AFIP; y la compensación de esos aportes y contribuciones con saldos técnicos de IVA y/o reembolsos pendientes según la actividad. En tanto, desde una entidad que nuclea a cámaras empresariales y de comercio de 35 localidades bonaerenses, destacaron que la caída de las ventas ronda 50%. Por este motivo exigen eximiciones impositivas, mientras desde la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA) se indicó que 8,5% de las empresas locales realizó despidos. Frente a este escenario, el Nucleamiento Empresarial del Noroeste Bonaerense (NENB) exigió una reunión «urgente» con el gobernador Daniel Scioli. Pretenden así los dirigentes delinear una reforma impositiva para lograr eximiciones en Ingresos Brutos y aportes patronales. Una medida similar fue propuesta semanas atrás al gobierno provincial por dirigentes de la UIPBA.
Incierto
Al respecto, el titular del NENB, Juan Carlos Garrido, dijo que «el panorama hacia fin de año es incierto». «En todo el interior hay hasta tres meses de morosidad y eso comenzó a lesionar la plantilla laboral», denunció, además de advertir que «dentro de esta morosidad, muchas pymes son proveedoras de los municipios, y éstos atraviesan grandes problemas de caja». Ante esta postal, el jefe de Gabinete nacional, Sergio Massa, reconoció que «aparece alguna situación a la que hay que prestar atención » en torno a despidos, suspensiones y vacaciones adelantadas de trabajadores, y señaló que se debe tener «especial cuidado en industrias sensibles», como automotrices y textiles.
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