ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

10 de junio 2008 - 00:00

Por la pelea Juez-Giacomino, mudarían el subte a Rosario

ver más
Córdoba - El proyecto para construir el subterráneo en la ciudad de Córdoba podría mudarse a Rosario, si es que la pelea entre Luis Juez y su sucesor, el actual intendente de Córdoba, Daniel Giacomino, impide la aprobación del proyecto en el Concejo Deliberante mediterráneo.
Juez mantiene posiciones críticas respecto del proyecto, alineado, en temas como el desarrollo férreo, con su nuevo socio político nacional, el cineasta Fernando «Pino» Solanas. Estas posiciones hicieron que Juez «ordenara» a varios de los concejales que le responden trabar el plan. «Tenemos que ser coherentes, si cuestionamos el tren bala, no podemos avalar el subte. Si uno es curro son curros los dos», analizó Juez ante su minibloque, y puso en alerta a los funcionarios nacionales, que inmediatamente analizaron las posibilidades de mudar el programa de inversión a la ciudad de Rosario.
 Contactos
Incluso hubo ya, de acuerdo con las versiones de esos mismos funcionarios, contactos con el socialista Miguel Lifschitz, intendente de Rosario, quien anticipó que está dispuesto a recibir con los brazos abiertos los más de 1.200 millones de dólares de inyección en la economía de esa ciudad a partir de la ejecución de la obra.
El argumento que los ediles juecistas sostendrían es que hay obras de mayor prioridad que la construcción de un subterráneo en Córdoba, lo que obviamente es atendible. Pero detrás de ese argumento se esconde una falacia que no desconocen: la inversión no puede ser reorientada de acuerdo a lo que Juez cree como prioritario, porque los fondos, que resultan del financiamiento internacional, sólo se disponen para ese proyecto.
 Coletazo
En realidad la posición del bloque juecista pasa por los movimientos políticos de su jefe en su enfrentamiento con Giacomino. «No le podemos regalar ese espacio», repiten las huestes juecistas, sin reparos.
Las próximas horas serán decisivas en ese sentido, ya que la iniciativa tomará hoy estado parlamentario, y con ello se harán públicas las posturas.
Para Giacomino, abandonar el programa, y además que se lo otorguen a Rosario, sería un golpe político durísimo. El intendente puso en el desarrollo de esa obra la expectativa de transformarla en el símbolo de su gestión, algo que puede naufragar por el ya indisimulado enfrentamiento con Juez.
En sus contactos con el intendente, Cristina de Kirchner dio su apoyo incondicional al proyecto -que sería encarado por la francesa Alstom, la misma del tren bala-: «Si construimos el tren bala y el subte en Córdoba, somos Gardel», le transmitió con optimismo la jefa de Estado.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias