«Es una enfermedad que causa dolores fuertes; continuaremos con los estudios y se le suministrarán dosis de antibióticos hasta su total desinflamación y recuperación», aseguró el médico. Sin embargo, y de la misma manera que ingresó -en el más estricto silencio- el gobernador dejó la clínica en forma imprevista, para continuar su descanso en su casa de Llambi Campbell, a unos 40 kilómetros de la ciudad de Santa Fe.
Dejá tu comentario