Forzados por las crecientes urgencias de caja, más gobernadores batallan la obtención de financiamiento extra para enfrentar los gastos de las provincias, de la mano de riesgosos endeudamientos que ya disparan cuestionamientos desde la oposición.
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Las operatorias -de negativo alcance de peso en las próximas administraciones locales- se dan en un contexto preocupante, ya que el impacto recesivo de la gripe A amenaza con desacelerar aun más los envíos de coparticipación federal y las recaudaciones locales.
En las últimas horas, la estrategia floreció en Santa Cruz, la vapuleada tierra natal de Néstor Kirchner (tras la caída del oficialismo en las urnas). Allí el mandatario justicialista Daniel Peralta pelea en la Legislatura el aval para constituir un fideicomiso financiero, en un intento de pilotear un déficit de más de $ 2 millones.
En esa línea, también planean obtener recursos adicionales los peronistas Daniel Scioli (Buenos Aires) y Mario Das Neves (Chubut), de la mano de la emisión de bonos.
Las avanzadas se iniciaron, en rigor, a partir del nuevo deterioro que les imprimieron a las arcas locales el conflicto con el campo y la crisis financiera internacional, que menguaron tanto las remesas de tributos coparticipables como la percepción de tributos locales.
La delicada postal, sin embargo, amenaza con agravarse dada la delicada coyuntura sanitaria argentina, de la mano del coletazo recesivo en la actividad económica que ya provoca el avance de la gripe A H1N1.
Por lo pronto, ya varios ministros de Economía de las provincias admitieron su preocupación por el futuro rebote en las recaudaciones locales de la contracción del consumo, a partir del autoaislamiento social y de las restricciones impuestas a sitios y comercios de circulación masiva.
«Creemos que por consecuencia de la crisis por la gripe porcina, la situación de los recursos se podrá resentir en el futuro inmediato», advirtió, por caso, el subsecretario de Hacienda de Chaco, Miguel Aquino.
Alerta
Las señales de alerta ya se encendieron también en la cartera bonaerense que conduce Alejandro Arlía.
Veamos, en este marco, los pasos dados por algunos gobernadores en materia de búsqueda de nuevos recursos:
En Santa Cruz, el pasado viernes ingresó a la Cámara de Diputados un proyecto de ley enviado por Peralta para solicitar una sesión extraordinaria con el fin de que se apruebe un «convenio marco» destinado a habilitar un financiamiento provincial mediante la constitución de un fideicomiso financiero, que sería por cerca de $ 1.400 millones y que contará con garantía de hasta el 70% de las regalías hidrocarburíferas.
La intención es cancelar deudas del Estado, entre ellas las que mantiene con los proveedores. La estrategia también incluye el intento de reestructurar una deuda con el Banco Nación de alrededor de hasta $ 460 millones, en este caso con garantía de la coparticipación.
Esa sesión se concretará el próximo lunes. Pero el radicalismo ya adelantó que votará en contra del pedido de financiamiento. «Estamos en contra del endeudamiento de la provincia», dijo, por caso, el diputado provincial Omar Hallar. «Antes de aprobar un endeudamiento debe conocerse en qué se gastaron los recursos del Estado», advirtió, además de remarcar que «existe una falta de transparencia muy marcada».
«No contamos con ningún tipo de información que nos permita analizar, de manera objetiva, la situación financiera de la provincia, y sin embargo se pretende que la Legislatura apruebe una herramienta para que nos endeudemos», remató.
En Buenos Aires, en tanto, Scioli evalúa lanzar este año un bono en el mercado local -o en el exterior si las condiciones financieras mundiales lo permiten, y no antes de una eventual operatoria en ese sentido de Nación- para lograr nuevas fuentes de financiamiento que le permitan enfrentar los desafíos de caja. El mandatario tiene autorización para endeudarse este año por hasta $ 3.174 millones.
En Chubut, por su parte, Das Neves apura la emisión de un bono por u$s 300 millones, en tres remesas de u$s 100 millones. Según lo asegurado días atrás por el ministro de Economía local, Víctor Cisterna, la ANSES se mostró dispuesta a comprar 80% de la primera remesa que, de marchar viento en popa las negociaciones, podría concretarse en setiem-bre y octubre. Sin embargo, habrá que ver si la salida del organismo de Amado Boudou tras los comicios terminará afectando la pretensión del crítico y presidenciable Das Neves.
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