Buenos Aires - En sintonía con los tiempos de revisión que llevan adelante muchos nuevos gobiernos, la conducción liderada por Daniel Scioli adelantó ayer que, en el marco de un plan de modernización del Estado, está dispuesta a desplazar de sus cargos a todos los empleados públicos «que no hagan nada dentro de la administración» pública. La eliminación de «ñoquis» cuenta con aval dentro del gremio ATE y fue anticipada por el jefe de Gabinete, Alberto Pérez: «Donde notemos que haya gente que está contratada o nombrada y no trabaja, no tiene nada que hacer en esta administración», postuló, aunque se encargó expresamente de tomar distancia del jefe de Gabinete porteño, Mauricio Macri, aclarando ante este diario que el proceso que llevarán adelante no guarda ninguna relación con los masivos despidos aplicados en la Ciudad de Buenos Aires. El funcionario provincial participa de la actividad que Scioli organizó desde esta semana para su gabinete en la localidad de Tandil. Desde allí, señaló que ya se puso el ojo sobre los contratos de los empleados que se desempeñan para el gobierno de Scioli, a fin de determinar la naturaleza de sus tareas. «Por estos días, la secretaría general ya está revisando el tema y en cuestión de días vamos a tener un diagnóstico y una presentación pública», expresó al platense «Diario Hoy». En rigor, el orden que busca implantar el sciolismo se organiza a través de un nuevo plan de modernización del Estado que está a punto de lanzarse. Este objetivo incluye como una de sus medidas de mayor impacto la revisión de contratos y designaciones dentro de la administración pública provincial. Más allá de su compleja relación con la Casa Rosada, el oficialismo bonaerense se encarga en forma expresa de separa sus intenciones de las medidas que Macri ya puso en práctica y le valieron la ira de los gremialistas municipales y del titular de la CGT nacional, Hugo Moyano. «Nosotros apostamos a una política de diálogo y consenso con los gremios para avanzar en el proceso», aclararon fuentes del gabinete de Scioli. «Todo el personal que trabaja es respetado por nosotros, pero donde notemos que haya gente que está contratada o nombrada y no trabaja», reconoció Pérez. «En los últimos años venimos planteando la regularización de los trabajadores precarizados para evitar que haya 'ñoquis'», agregó. En sintonía, dirigentes estatales indicaron que el despido de «ñoquis» no debería ser una preocupación: «Nosotros no defendemos gente que no trabaja», advirtieron. Desde ATE hicieron saber que consideran «de sentido común» el despido de personas que cobran sueldos y no trabajan. «Si alguien no cumple con su tarea está muy bien que no perciba un salario del gobierno provincial», indicaron. Aún así, las fuentes estatales no ocultan que existe temor a que se realice «una cacería de brujas», tal como -aseguran- sucedió en el Gobierno porteño o en la Municipalidad de La Plata. Hugo Godoy, secretario gremial de ATE provincia, manifestó además que, hasta el momento, en el único sector donde se advirtieron despidos «masivos» es en el Registro de las Personas, donde 42 agentes de distintas reparticiones han recibido telegramas. Esta repartición se encuentra en conflicto y ayer retomó la actividad en medio de negociaciones y tras más de un mes de paro. A su vez, Godoy dijo que el gremio no tiene datos certeros de la cantidad de agentes que no realiza tareas y a pesar de esto percibe un sueldo. «Se supone que los 'ñoquis' han sido nombrados por funcionarios que se fueron de la gestión pasada o de otra, son ellos quienes los pueden conocer», postuló.
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