Chaco - El gobernador Jorge Capitanich no se tomó un respiro el último día del año, ya que el lunes concretó una sorpresiva audiencia pública junto a todo su gabinete en la Casa de Gobierno, donde recibió reclamos de unas 300 personas. Entre otros puntos, figuró la reorganización administrativa del Ministerio de Salud y se plantearon casos de porteros que exigen contratos. La iniciativa fue de Capitanich y de su esposa, la diputada provincial Sandra Mendoza, quienes argumentaron la importancia de tomar contacto directo con la necesidad de la gente «para, de esta manera, llevarles una solución inmediata a través de las áreas que correspondan». Fue la oportunidad para que aquellos particulares que habían solicitado reunirse con funcionarios del Poder Ejecutivo, pudieran manifestar sus aportes, inquietudes y problemas.
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