Buenos Aires - Terca, la crisis energética se resiste a coincidir con el discurso optimista con el que insiste el kirchnerismo. El propio Palacio de Hacienda, a metros de la Casa Rosada, quedó a media luz el lunes pasado, mientras que los gobernadores oficialistas también están sufriendo las consecuencias: el Ministerio de Seguridad bonaerense se encuentra desde el lunes completamente a oscuras, por fallas que recién se corregirían mañana. El ministro Carlos Stornelli tiene así sus oficinas completamente paralizadas, aunque no lo sufre tanto en carne propia, ya que por imposición del gobernador Daniel Scioli se ve obligado a tener un pie en Tandil, donde se montó la actividad del gabinete provincial. Un puñado de teléfonos fijos que no requieren electricidad y celulares son las únicas herramientas con la que cuentan desde el lunes y al menos hasta mañana los empleados de Seguridad. Incluso la página web de la cartera se encuentra caída. Las altas temperaturas y la temporada vacacional ahuyentaron a los empleados ministeriales fuera de sus oficinas. El edificio de Seguridad se encuentra en la ciudad de La Plata, sobre la calle 2 entre 51 y 53. La falla se debe a un problema interno, que habrìa motivado la caída de un transformador. La empresa Edelap informó a este diario que no tiene ninguna responsabilidad en el problema. La firme fue contactada el lunes por personal del Ministerio y debiò enviar personal de asistencia y dos grupos electrógenos. Lejos del lúgubre escenario, Stornelli se dedicó ayer a difundir su optimista visión sobre los accidentes en rutas de la Costa Atlántica, y a mostrarse conforme con el accionar de la policía en materia de prevención. «En lo que va de la temporada, si se compara con el año anterior, reducimos a la mitad el número de accidentes viales en la provincia», aseguró, «iluminado», el ex fiscal.
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