ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

12 de diciembre 2002 - 00:00

Una tentación para la tarde

ver más

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

La maniobra no es muy difícil. Se hierve en una cacerola
La masa debe colocarse, según los entendidos, dentro de una churrera, con la cual los churros tendrán la apariencia de bastones o de roscas, según la voluntad del cocinero.

El secreto para que los churros queden crocantes es freírlos en abundante aceite caliente hasta dorar muy bien de ambos lados. A medida que se escurren los bastones, deben hacerse rodar sobre azúcar molido.

La idea de usar una churrera es preferible a la de bastarse con una manga común y corriente, ya que utilizando churrera se evitan las burbujas de aire en la masa. De lo contrario, al freír, los churros reventarían.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias