“Extrañamos aquellos años de telenovelas porque hoy ya no hay ficción en TV ni lugar para varios artistas. Eran otros tiempos, hoy no podríamos hacer los cachetazos que hacíamos con Luisa Kuliok, felizmente, no nos dábamos cuenta de lo que hacíamos, lo tomábamos con humor”, dice Arnaldo André, emblema de las telenovelas de los 80 en Argentina y Latinoamérica que estrenó el pasado viernes “El enganche”, de Julio Mauricio, junto a Miriam Lanzoni y dirección de Osvaldo Laport en la reapertura del teatro Broadway.
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André: “Felizmente, hoy no nos podríamos abofetear en pantalla”
Emblemático galán de telenovelas de los 80, estrenó comedia de Julio Mauricio, con puesta de Osvaldo Laport. Acompañado por Miriam Lanzoni, la obra narra el encuentro de un empleado y una prostituta.
Arnaldo André. “Extrañamos aquellos tiempos porque hoy no hay lugar para la ficción en la TV”.
La obra irá de viernes a domingos a las 20 y trata sobre el encuentro entre un empleado y una prostituta en un hotel alojamiento. Con este lanzamiento se reabre uno de los teatros más emblemáticos de la calle Corrientes, construido en 1929 y originalmente Cine Teatro Broadway. Dialogamos con André.
Periodista: ¿Qué temas aparecen en la obra?
Arnaldo André: Se descubre la soledad que tienen ambos, cada uno con su mundo de problemas y asuntos no realizados. Vemos un hombre que tiene mas inteligencia que la mujer en este caso, pero no le sirve para salir a flote y no encuentra la manera de manejarse. Él ha perdido el rumbo en su vida y va a buscar sexo para escaparse de esa vida sin ninguna emoción y varios traumas. Entonces cuando cree que va a relajarse se encuentra con alguien que también tiene unos cuantos problemas y juntos lo transitan. Es una comedia, de un autor que hizo muchas obras exitosas y no sólo pasatistas. Es el autor de “La valija”, que fue un éxito de teatro en los 70, y que en el cine hicieron Luis Sandrini y Malvina Pastorino.
P.: ¿Cómo logran una puesta dinámica en esta conversación de dos sobre el escenario?
A.A.: Lleva la batuta Osvaldo Laport, experimentado en comedia, dirigió varias obras y conoce bien el ritmo. Dedicamos muchas horas de ensayo y para eso nos levantamos más temprano que de costumbre porque hay más compromisos. La idea es poder cumplir con todo, toda mi vida me importó eso, que la gente que va a verme vea algo digno, puede gustar más o menos pero no está hecho a la ligera o pensando sólo para recaudar en boletería.
P.: ¿Qué le da el teatro que el cine o la TV no?
A.A.: Hice muy poco cine y mucho más teatro, que da la posibilidad de encontrarme cara a cara con el público, eso es una emoción enorme, salir al escenario y ver a la gente que se preparó para venir a vernos, esperando que aparezca en escena. A veces me pregunto si lo mereceré.
P.: ¿Qué puede decir de las novelas con Luisa Kuliok, símbolo de los 80 en los tiempos de Alejandro Romay?
A.A.: Extrañamos aquellos años porque hoy no hay ficción en la televisión. Muchos artistas desearían estar en pantalla pero no tenemos lugar así que tenemos ese lindo recuerdo, hemos disfrutado, la gente nos escribía cartas y hoy nos paran en la calle y nos preguntan si volvemos. La gente estaba enfervorizada con las novelas, nos seguían, con Luisa fuimos una muy buena pareja que sigue vigente hasta hoy. Por ahí aparece algo y se puede volver.
P.: ¿Cómo cambiaron los paradigmas que hace 30 años permitían el cachetazo en pantalla, algo impensado en el presente?
A.A.: Hoy no podríamos hacer eso, felizmente. Uno no se daba cuenta de lo que estaba haciendo, lo hacíamos con humor, nos reíamos, no entendíamos hasta dónde llegaba. Recuerdo en esa época que estábamos liberados con el advenimiento de la democracia, las chicas bailaban en minifalda sobre la barra y a la gente le llamaba la atención pero era sinónimo de liberación.


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