El desembarco del primer Ferrari eléctrico no pasó desapercibido. Entre cuestionamientos por su estética y dudas sobre su esencia, el nuevo Ferrari Luce logró lo que pocas veces ocurre: transformar la polémica en ventas concretas. En su lanzamiento en China, las primeras 88 unidades disponibles se vendieron en cuestión de segundos, confirmando el fuerte atractivo de la marca incluso en una nueva era sin motores a combustión.
La jugada de Ferrari llega en un contexto donde el mercado chino se consolida como epicentro de la electrificación, con actores locales como BYD ganando protagonismo. Aun así, el peso de la marca italiana sigue siendo determinante en el segmento del ultra lujo.
Potencia extrema y estrategia para dominar el lujo eléctrico
Más allá de las críticas por su diseño, el Luce despliega cifras impactantes: cuenta con un sistema eléctrico de 1.036 cv gracias a cuatro motores, acelera de 0 a 100 km/h en apenas 2,5 segundos y ofrece una autonomía de hasta 530 kilómetros. Además, incorpora una batería de gran capacidad con carga rápida de alta potencia.
El posicionamiento también juega un rol clave. En China, su precio supera los 515.000 euros, sin incluir personalizaciones. Aun así, la demanda demuestra que el valor simbólico de Ferrari sigue intacto, incluso frente a competidores eléctricos más avanzados en cifras.
El impacto comercial fue tal que incluso generó movimientos internos en la compañía, con la salida de Enrico Galliera, responsable de ventas y marketing, en medio de tensiones sobre la estrategia comercial.
Lejos de ser un experimento, el Luce confirma que Ferrari ya encontró la forma de trasladar su ADN al mundo eléctrico, donde el estatus, la exclusividad y la marca continúan pesando más que cualquier hoja de especificaciones.