Bolsonaro tiene una infección pulmonar y se abrazó con seguidores

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, viajó hasta Bagé, en la frontera con Uruguay, y levantó una caja de cloroquina como trofeo. La primera dama, Michelle, está infectada.

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, aseguró que fue diagnosticado con una infección pulmonar luego de haber estado enfermo del nuevo coronavirus, pero de igual manera viajó hasta Bagé, en la frontera con Uruguay, y levantó una caja de cloroquina como trofeo sin respetar distanciamiento social; al tiempo que en las últimas horas se conoció que su mujer está infectada de Covid-19.

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"Me hicieron unos estudios porque me sentía débil y tengo una infección pulmonar", confirmó Bolsonaro en las redes sociales y atribuyó el problema al "moho en el pulmón", como se refirió para explicar que eso ocurre por "quedarse mucho tiempo encerrado" en la pandemia.

Según los médicos del presidente citados por la prensa local, es probable en enfermos que superaron el coronavirus tener infección en el pulmón.

Pese a este estado de salud y de haber contraído el virus, el mandatario se mostró rodeado de fanáticos y sin barbijo mientras reivindicó a la cloroquina e hidroxicloroquina, medicamento contra la malaria cuya capacidad de cura no es considerada efectiva por la comunidad científica.

En Bagé, ciudad del estado de Rio Grande do Sul, cerca de Rivera, la frontera con Uruguay, el jefe de Estado inauguró una escuela cívico-militar impulsada por el gobierno.

Por su parte, Michele Bolsonaro, primera dama, fue diagnosticada el jueves con el nuevo coronavirus, que también afectó ya a seis ministros del gabinete nacional.

La actitud del presidente genera críticas de integrantes de su gobierno y opositores, como el expresidente Lula da Silva, quien desconfía de la veracidad sobre la salud del mandatario.

"Creo que Bolsonaro inventó que estaba contaminado para poder hacer propaganda del remedio. No sé si él es socio, pero se comporta como si fuera dueño de la fábrica que hace el remedio", apuntó el líder del Partido de los Trabajadores (PT), y comentó: "Si Brasil hubiera hecho lo que el buen sentido manda no estaríamos con 90 mil cadáveres, lo que transforma a Bolsonaro en un genocida"

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