El gobierno de Javier Milei estaría recibiendo este año un auxilio equivalente a unos u$s4.700 millones aproximadamente. El benefactor es el Fondo Monetario Internacional (FMI), quien lo hace a través de una fuerte reducción de la meta fiscal.
Acuerdo con el FMI: la Argentina obtendría un "salvavidas" equivalente a unos u$s4.700 millones
El organismo de crédito redujo la exigencia de superávit primario del 2,2% del PBI a 1,4% para este año. Pero también cambió proyecciones de crecimiento y de inflación.
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El FMI le dice a la Argentina que puede aflojar un poco la motosierra.
El superávit fiscal que tiene que presentar Argentina a diciembre pasó de 2,2% del PBI, según la revisión de octubre, al 1,4% en la revisión de abril, es decir, bajó 0,8 puntos.
Todo surge del último acuerdo anunciado esta semana en Washington, donde se dieron por cumplidos los objetivos del primer trimestre, en el caso del superávit, aunque con "vista gorda" respecto de la acumulación de reservas.
Hay que tener en cuenta que no solo bajó la exigencia fiscal: además, el FMI tiene en cuenta otros cambios relevantes en las estimaciones de Argentina. Entre octubre de 2025 y ahora redujo la tasa de crecimiento del 4% al 3,5% y, a su vez, elevó la proyección de inflación del 16,4% al 30,4%.
Escenarios posibles
A pedido de Ámbito, el economista Lucas Beltramore, de la Fundación Libertad, puso en juego todas esas variables. Hay que tener en cuenta que las metas exigibles del organismo no se expresan como proporción del PBI sino en moneda del país.
Es decir, cuando se fija una meta indicativa de 1,4%, en rigor, se habla de un número concreto que equivale a esa proporción del PBI. Si la economía crece más y se obtiene un superávit más alto, lo que se toma en cuenta es el nominal que figura en el acuerdo. Algo de ello pasó en 2025. Se había acordado 1,5% del PBI, pero con 1,3% se había logrado cumplir con el compromiso. Se debe a que la economía creció más de lo previsto y la inflación fue más alta de lo proyectado.
Al respecto, Beltramore señala que "si se toma en cuenta como base el dato del INDEC de un PBI nominal de 2025 de $847 billones hay dos escenarios".
"En octubre de 2025, con 4% de crecimiento y 16,4% de inflación, el PBI nominal era de $1.026 billones, mientras que en abril de 2026, con 3,5% de crecimiento y 30,4% de inflación, el PBI nominal es de $1.144 billones", explicó. La paradoja es que, con un crecimiento real menor, el resultado nominal puede ser más alto por el efecto de la inflación elevada.
En base a esos datos, en octubre pasado la meta de superávit fiscal expresada en moneda local era de $22,6 billones (2,2% de $1.026 billones). Ahora, con los cambios, la meta habría descendido a unos $16 billones (1,4% de $1.144 billones).
La diferencia entre uno y otro objetivo es de unos $6,6 billones, que tomados al tipo de cambio actual serían alrededor de u$s4.700 millones.
Está claro que se trata de estimaciones. El resultado final se va a conocer en algunas semanas cuando el Board del FMI apruebe el acuerdo técnico, desembolse u$s1.000 millones y publique el Staff Report, donde figuran los datos finos.
Más allá de eso, es cierto que la reducción de la meta fiscal es un elemento fundamental para cerrar este año. Y es que, en este momento, la sanidad presupuestaria es producto de un ajuste del gasto antes que de mejora de ingresos. En vez de ser una cuestión estructural producto de una reforma del Estado, es más bien una voluntad del Gobierno. Pero la dinámica tiene límites, porque hay un punto en el que el gasto no se puede recortar más sin afectar el propio funcionamiento del Estado.
Estabilidad fiscal sin mejora estructural
El Centro de Estudios Políticos y Económicos (CEPEC) plantea en un informe sobre el resultado fiscal de marzo que "el Sector Público Nacional registró un superávit primario de $0,9 billones y un superávit financiero de $0,5 billones, acumulando en el primer trimestre un resultado primario de 0,5% del PBI y financiero de 0,2% del PBI".
"No obstante, al excluir ingresos extraordinarios asociados a la privatización de activos (centrales hidroeléctricas del Comahue), el superávit primario se reduce a 0,3% del PBI, ubicándose levemente por debajo de los registros del primer trimestre de 2025 (0,5%) y del mismo período de 2024 (0,4%), lo que sugiere una estabilización del resultado fiscal más que una mejora estructural", dice la consultora.
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