La continuidad del plan de lucha contra la aftosa permitió la reapertura del mercado europeo
La continuidad de un plan contra la fiebre aftosa, pese a los avatares presidenciales -puesto que han pasado cinco desde diciembre a la fecha-, posibilitó en gran parte la reapertura del trascendente y vital mercado de la Unión Europea.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Al riesgo-país, debemos anteponer las posibilidades que se nos presentan con esta reapertura. Esta es una buena noticia no sólo para los ganaderos sino para todo el país. Los argentinos merecemos y necesitamos una fuente de esperanza para salir de esta crisis, que no será terminal si todos ponemos nuestros esfuerzos en pos de un ideal. Esta es una posibilidad, de allí la imperiosa necesidad de no perder otra oportunidad. Por ello nos permitimos una reflexión: es fundamental haber aprendido la lección. Al consumidor no se lo engaña, se lo seduce, y esto se logra mostrando siempre la verdad, por más dolorosa que sea. Nos parece muy acertada la medida del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) de no circunscribirse ante un eventual foco de la enfermedad al radio de 25 km, sino de hacerlo extensivo a todo el departamento o partido; ésta es una buena señal para el comprador extranjero. Consideramos necesario un plan amplio, general y en muy corto tiempo de vacunación total.
Si hay focos en algún lugar es porque no se vacunó en tiempo y forma. Para eso están los corrales para encerrar, vacunar, clasificar y apartar la hacienda. Es inaudito que estén para poner en el cepo a los que apostamos a diario al engrandecimiento de nuestro país con nuestro sacrificio, esfuerzo, capital y trabajo a costilla de su verdugo, el sistema financiero. Nos recuperaremos y saldremos si anteponemos la producción a todo, ése es el único camino. Evidentemente esta ruta deberá ser apoyada con un sistema coherente de producción.
Sugerimos un pastoril eficiente, con una adecuada identificación del animal, predio, propietario, frigorífico, que no es otra que una trazabilidad que le conferirá valor agregado a nuestra producto. A esta identificación se le deberá sumar una adecuada tipificación, debe haber premios y castigos. La producción e industria deben comprender esto, es vital para el crecimiento de todo el sector. Otra asignatura que no puede quedar pendiente es el blanqueo de toda la cadena del mercado de carnes y ganados.
El único negro posible será el Angus, y esto que no vaya en desmedro de las otras razas que usamos y valoramos en nuestros rodeos. Todo esto deberá ir acompañado de un único estándar sanitario, debemos ser todos «consumidores de primera». Tengamos presente que la amnesia se trasmite al hombre y es una enfermedad más peligrosa que esta virosis que estamos pasando. Nuestro país necesita que nos pongamos en acción.
Dejá tu comentario