El volumen de la cosecha de soja es un dato clave que inquieta a los analistas estadounidenses.
El tramo final de la campaña norteamericana va culminando sin mayores complicaciones. A esta altura, la amenaza más importante para lograr los rendimientos proyectados sería la posibilidad de una helada temprana en el medio oeste de los EE.UU., circunstancia que no está presente en los pronósticos de mediano plazo, aunque siempre la entrada del otoño presupone ese riesgo potencial.
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Hasta este momento, y según los datos del USDA, el maíz ha madurado en 20%; etapa a partir de la cual no se encuentra susceptible de perder rendimientos, pues éstos ya se encuentran definidos.
A partir de ese momento, la cosecha puede comenzar, aunque es probable que los farmers aguarden a que las plantas pierdan algo de humedad para realizar esta actividad. Con niveles de 17% a 18%, los granos pueden almacenarse con aireación, pero con 15% o menos pueden entregarse directamente en la mayoría de los canales de comercialización sin descuentos. A no ser que el mercado «cash» pague un premio importante que justifique el costo de secar artificialmente, los productores aguardarán que los granos se sequen de forma natural, lo que también mejora la calidad del producto. Setiembre marca, entonces, el momento en que el clima debe ser benigno, para permitir que la cosecha de maíz comience a desarrollarse.
La demanda de maíz americano por parte de los importadores resulta realmente importante y las ventas ya se acercan a 20% de lo que el USDA proyecta para la totalidad de esta nueva campaña, recientemente iniciada y comparado con 10% del promedio de los últimos cinco años. La producción de etanol en EE.UU., mientras tanto, ya alcanza los 318 mil barriles diarios, 30% por encima del ritmo que tenía un año antes. La consultora Informa proyectó esta semana una campaña de 281,3 millones de toneladas de maíz para los EE.UU., con rendimientos promedio de 9.635 kilos por hectárea. En soja, el comienzo del nuevo ciclo agrícola de esta campaña norteamericana, iniciado el primer día de este mes, abre dudas sobre el tamaño de la cosecha, pero en general hay consenso entre los analistas que proyectan que se alcance o supere la del ciclo anterior, aunque también proyectan que el uso se incremente respecto a lo informado por el USDA en el informe del mes de agosto, aunque esta circunstancia se plasmará antes en el mercado que en los informes que el USDA vaya revelando de aquí a fin de año.
La consultora Informa proyectó una campaña de 84,6 millones de toneladas de soja para los EE.UU., con rendimientos promedio de 2.825 kilos por hectárea, cifra sensiblemente superior a la del USDA pero prácticamente descontada por el mercado en las cotizaciones actuales.
En agosto, el USDA estimó que la producción mundial de semillas oleaginosas totalizará los 383,15 millones de toneladas, seis millones por debajo de lo alcanzado el año anterior. La producción mundial de soja alcanzaría los 217,7 millones, casi dos millones menos que lo logrado en el ciclo 2005/06, con una caída productiva para los EE.UU. de 4,32 millones de toneladas. Sin embargo, de no mediar cambios en las proyecciones del resto de los países, una cosecha de 3 mil millones de bushels en los EE.UU. (81,6 millones de toneladas), la cosecha mundial de soja volvería a crecer nuevamente de año a año. El USDA anunciaba esta semana que 59% de los cultivos de maíz se encontraban «buenos a excelentes», comparado con 57% de la semana anterior y 51% del año pasado a esta altura.
La soja en esta situación alcanza 59%, sin cambios con respecto a la semana anterior y comparada con 54% del año pasado.
El gobierno brasileño está otorgando ayuda financiera a los productores de su país para evitar una caída en la siembra de soja durante el próximo ciclo. Existen algunas estimacionesque señalan una merma de hasta 10% en la intención de siembra de esta campaña, aunque en general los analistas aguardan un recorte de entre 5% y 10%. Además, la inversión de este ciclo será muy poco significativa, con menor uso de semillas certificadas, pesticidas y fungicidas, en un intento de reducir costos. Contrariamente, en la Argentina el área a dedicar con soja promete expandirse ligeramente en este ciclo,siempre y cuando el clima lo permita.
En China, las condiciones han resultado buenas en general,-aunque el área declinó ligeramente. El USDA proyecta una caída productiva de 500 mil toneladas en ese país, ubicando la cosecha en torno a los 16,7 millones, aunque algunos observadores hablan de una reducción aún mayor.
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