14 de diciembre 2000 - 00:00

¿Aprobarán ley para los ovinos?

Las exportaciones de lana cayeron casi 50% en los últimos años. La actividad ovina podría desaparecer si no recibe impulso de políticas coordinadas que permitan la rentabilidad del sector.

La
ley ovina sería el inicio de un impulso y ya tiene media sanción de Diputados y su expediente, el 135, ya pasó esta semana a la Cámara de Senadores. Pero la ley ovina no figura en sesiones extraordinarias y los productores patagónicos temen que el esquema de reactivación sectorial quede postergado para 2002.

En realidad, si la
ley ovina es sancionada el próximo miércoles por el Senado de la Nación, permitiría un cierre de año con expectativa para los productores de ovinos de la Argentina.

De lo contrario, podría ser tratada en marzo pero su vigencia se retrasaría por la falta de financiamiento ya que el año en marcha no permitiría nuevas reasignaciones del presupuesto. «Senadores y diputados están a favor de la ley ovina», coinciden los productores pero admiten que «falta la decisión política de impulsarla».


El impulso de la ley ovina le costaría al país u$s 20 millones anuales, una cifra poco significativa frente a un sector que supo exportar por u$s 140 millones por año y hoy sólo coloca lana por u$s 70 millones.


La ley prevé la distribución de «créditos de desarrollo lanero» a largo plazo para recuperar la ganadería ovina.


Deberían presentarse proyectos de reconversión, los que serían evaluados por una comisión mixta (SAGPyA-entidades ganaderas) que considerará la viabilidad de las propuestas.


Por otra parte, la ley ovina también prevé incentivos para el desarrollo genético, que permitiría un aumento en la ganancia de lana.