20 de octubre 2000 - 00:00

APUNTAN A CONSERVAR LAS ESPECIES LACUSTRES23/10/2000

        Escribe Jorge Otermin

San Martín de losAndes (enviado especial) --Desdemediados de este año funciona en la localidad patagónica de San Martín de losAndes una estación para captura y reproducción de salmónidos (truchasprincipalmente) denominada «trampa de peces». El nombre, si bien puedesonar contradictorio, está inspirado en una obra civil llevada a cabo en ellugar, de características únicas en todo el continente.

Los objetivosprincipales de esta estación de cría no son comerciales. La trampa de peces hasido construida para evitar el furtivismo, y lograr una consecuente mejora enla temporada de pesca deportiva, además de crear un paseo turístico y llevaradelante programas de educación ambiental.

Pero ¿para qué fuediseñada aquí una trampa de peces? Las especies de trucha y salmón fueronintroducidas como especies exóticas en nuestros lagos a principios de estesiglo provenientes del Hemisferio Norte. Aquí se adaptaron al ambiente,logrando un importante factor de desarrollo económico como lo es la pesca deportiva.Maria-no Chiesa miembro del personal activo de tram-pa de peces explicóque «la temporada de pesca se abre en noviembre y dura hasta abrilaproximadamente. Generalmente, la mayoría de los pescadores cumplen con lareglamentación que exige Parques Nacionales -que otorga las licenciassobre lacantidad de ejemplares que se pueden utilizar para consumo y los que deben serdevueltos al agua. No así los pescadores furtivos que utilizan la época dedesove (fuera de temporada de pesca) para capturar ejemplares de considerabletamaño y comercializarlos en un verdadero mercado negro». «Estos ejemplares-señaló- son de tamaño considerable pues las hembras están llenas de huevos quetodavía no han depositado, lo que las hace una presa codiciada. Pero estas especiescuando se encuentran en ese período aumentan considerablemente su temperaturacorporal y (si bien existen equipos de biólogos investigando) no se sabe concerteza aún cuánto hay de perjudicial es el consumo alimentario de estosejemplares en ese estado.» La obra civil encarada por el municipio de SanMartín de los Andes, en conjunto con la Agencia Internacional deCooperación del Japón (JICA) está situada a orillas del arroyo Pocahullo,que desemboca en el lago Lácar. Allí a partir de mayo gran parte de lossalmónidos ascienden contra la corriente para buscar un remanso en su lecho yreproducirse. Las hembras depositan cerca de 5.000 huevos, de los cualesposteriormente sólo dos peces llegarán a reproducirse nuevamente. Serealizó un canal de 180 metros de longitud, como una derivación del arroyo.Allí se instaló una reja móvil (construida en caña bambú, uno de los materialesmás perennes y resistentes al agua) que obliga a los peces a subir por el canalhasta el centro del predio. Aquí se encuentran con una rueda de hierro llamadatrampa de tipo molino que gira con la misma dinámica del agua y que contienetres canastos de metal que capturan y colocan en forma automática a los pecesen pile-tas ubicadas a un costado. De esta manera los ejemplares son capturadosy seleccionados de acuerdo a su sexo, maduración y especie, para luego serdesovados en forma manual por personal técnico especializado. El desoveartificial permite aumentar la capacidad reproductiva, para luego poder sembraren la propia cuenca del lago Lácar, como también en otras. Asimismo estaactividad permite investigar a los biólogos de la estación y realizar estudiospertinentes de cada una de las especies.

 

 Cautiverio

 

«Esto no es un criaderocomo los de explotación comercial -manifestó Chiesa-pues allí los peces soncriados en cautiverio. Lo que se realiza aquí es una interrupción, pero luegolos peces vuelven a su hábitat natural que es el lago. Es decir que genéticamentenacen y continúan siendo especies silvestres».

La siembra controladapermite incrementar ejemplares para las épocas de pesca y cuidar el medioambiente, evitando el desequilibrio que pudiera provocar una superpoblación.Los canales artificiales fueron realizados utilizando troncos y piedras dellugar, generando el menor impacto visual en el sitio.

El emprendimientocuenta con la participación de distintos organismos gubernamentales como elCentro de Ecología Aplicada del Neuquén (CEAN), la Dirección de GestiónAmbiental y Secretaría de Planificación, Gestión Ambiental, Desarrollo Urbano yOrdenamiento Territorial de la municipalidad de San Martín de los Andes, laSubsecretaría de Turismo de la provincia del Neuquén, la Secretaría de Estadodel COPADE y la Agencia Internacional de Cooperación del Japón (JICA). A esta últimaentidad se debe el mayor impulso, ya que la obra está inspirada en otras tresestaciones similares únicas en el mundo (ahora la Argentina es la cuarta) lascuales fueron construidas en la isla de Hokkaido, en Japón, --una funciona haceya 100 años-basándose en trampas que utilizaban indígenas norteamericanos en elsiglo pasado.

«Uno de los objetivosque pretende la estación es la educación ecológica -expresó Chiesa-que todaslas visitas educativas tienen un valor agregado. Los chicos participan en las tareasde extracción de huevos para su posterior reproducción y luego transmiten suexperiencia a los mayores. «Desde junio recibimos a diario una gran cantidad deturistas pero fundamentalmente son los niños en edad escolar quienes aprendende la importancia del cuidado de los recursos naturales».