Apuntan a la producción de soja con alto rendimiento
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Multitudinaria reunión en Pergamino. Productores ávidos por
conocer cómo acceder a altos rendimientos.
La reunión buscó dar respuestas concretas a temas clave del cultivo de soja. «La historia de los últimos 20 años en el cultivo de soja se escribió con tecnología», dijo Roberto Brinnand, vicepresidente de Don Mario en el cierre de la jornada. Sólo con su utilización y desarrollo se podrán alcanzar los 7.000 kg/ha fijados como meta por Gustavo Duarte, técnico de AACREA, también durante la reunión.
«El hecho de poder trabajar hoy con variedades de grupos de III cortos a IV largos, con altísimo potencial, es una herramienta de manejo muy importante para diversificar el riesgo productivo», agregó.
Rizzo, en tanto, describió diferentes prácticas de manejo para la utilización de esas variedades. Según indicó, los técnicos del semillero encontraron respuestas en el distanciamiento entre hileras en todos los grupos de madurez, en variedades del grupo IV largo, como en los grupos III largo y III corto. Las respuestas se dieron, incluso, en ambientes en los que se logran producciones superiores a 5.000 kg/ha.
Asimismo, Hugo Baigorri (asesor privado) se refirió al manejo de la soja de segunda. Tras confirmar que hoy se cuenta con una extensa oferta varietal, destacó que en los últimos dos años los grupos III se convirtieron en una alternativa interesante para un sistema de soja de segunda, más allá de la utilización de los grupos IV.
• Fertilizantes
Por la tarde, Fernando García, de Inpofos, realizó un enfoque económico sobre la utilización de los fertilizantes y dejó en claro que las diferencias en la aplicación de fósforo y azufre en los cultivos de soja aportan resultados muy importantes en la rentabilidad de las empresas agropecuarias.
La utilización de fertilizantes de manera sostenida y continua en un sistema aumenta el potencial del ambiente para que, junto a la genética y el manejo, mejoren los rendimientos. «Es muy importante hacer aplicaciones de fungicidas todos los años. Eso levanta el ambiente. Pero, a la vez, sus efectos no se ven sólo en el primer año, sino que se van sinergizando con las aplicaciones posteriores en los años siguientes», advirtió.
La jornada sirvió, además, para conocer la situación de distintas zonas productivas del país, como el NEA, e incluso de países vecinos, como Uruguay, y analizar cuáles son las alternativas y las prácticas de manejo que permiten continuar haciendo rentable el negocio agropecuario.
En el NEA, se comentó, que el margen económico es bastante ajustado con los promedios de rendimiento que se están alcanzando.
En Uruguay, se explicó cómo, ajustando prácticas de manejo y con una buena genética, logran rentabilidades económicas importantes, pese a que, muchas veces, los rendimientos son bajos.
Por último, expusieron Pablo Calvino y Gustavo Duarte, asesores CREA de las zona Sur y Oeste de Buenos Aires, respectivamente, sobre prácticas de manejo aplicadas a diferentes ambientes y genotipos para potenciar el rendimiento.
Como conclusión, «la jornada permitió conocer cómo se ha mejorado en los últimos años y saber que se pueden seguir mejorando los ambientes de la mano de la siembra directa y de la fertilización, con prácticas de manejo como el distanciamiento entre hileras, fechas de siembra, fertilizantes, inoculantes y fungicidas. Y aprovechar los avances en genética», aseguró Gerardo Bartolomé, presidente de Don Mario. «Si ajustamos todas estas variables, se puede aumentar el potencial de rendimiento, la productividad del país y los márgenes de los productores en cada una de las zonas», concluyó.


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