Arándanos: buscan mejorar calidad para mercado mundial
-
La Justicia habilitó a Nueva Vicentin a reactivar las plantas de Algodonera Avellaneda
-
Cómo fue el plan agropecuario de la dictadura y qué impacto tuvo
El arándano se ha destacado en el ámbito de las exportaciones
de fruta fina, situación que se refleja en la importante
cantidad de hectáreas que se han plantado durante los
últimos años en la Argentina.
Al mismo tiempo considera que «la excelente calidad de los arándanos argentinos se debe a los atributos y autenticidad vinculados al origen, las prácticas de producción y los sistemas que aseguran su calidad».
Los sistemas de certificación voluntaria prestados por entidades independientes se han probado aptos a esa finalidad, cuando los atributos diferenciales de valor no son factibles de ser comprobados directamente por clientes y consumidores, concluye la resolución. Los arándanos deberán cumplir determinadas características para ser considerados «premium» y llevar el sello « Alimentos argentinos, una elección natural», de acuerdo con lo que informó la SAGPyA.
El arándano, una de las bayas que conforman los denominados «frutos del bosque» o «berries», se ha destacado en el ámbito de las exportaciones de fruta fina fresca, situación que se refleja en la importante cantidad de hectáreas que se han plantado durante los últimos años en la Argentina.
Para ser considerado «premium» se deberán cumplir buenas prácticas agrícolas y de manejo en cosecha e implementar el análisis de peligros y puntos críticos de control (APPCC-HACCP) en el proceso de empaque, exigidos para la colocación de productos de alta calidad en la mayoría de los mercados, entre otros atributos.
Deben ser frutos bien desarrollados, sanos, sin olores ni sabores extraños, libre de manchas, lesiones o heridas, de color uniforme, con un mínimo de 7 grados brix de azúcares, firme al tacto, con 90% de la superficie de la fruta con cera natural, sin contaminantes químicos como plaguicidas.
Las condiciones de almacenamiento y transporte deberán respetar lo establecido en el sistema de aseguramiento de la inocuidad y calidad aplicado.
Deberán envasarse en bandejas de plástico transparentes que permitan la visualización del contenido y asegurar el cuidado de los frutos dada su fragilidad, y no podrán superar los 35 días entre cosecha y recepción del producto, tanto en el mercado interno como externo.


Dejá tu comentario