Belgrano ya resaltó el "libre comercio"
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Las nuevas ideas económicas fueron difundidas por Belgrano, Castelli, Vieytes y otros intelectuales, quienes fueron la bisagra entre el viejo y el nuevo mundo, trajeron nuevos aires para el pensamiento económico del Cono Sur. De la concepción mercantilista sobre la creación de riqueza, que consistía en la acumulación de metales y la protección del comercio con balanza de pagos superavitaria se transita a la concepción de los fisiócratas, para quienes la creación de riqueza surgía desde la agricultura y de la circulación comercial de los bienes.
El máximo exponente de esta corriente ha sido François Quesnay, con su obra «Le Tableau Economique» de 1794, que trataba de explicar el funcionamiento de la producción como un sistema. Carlos Marx alabó esta genialidad, y 100 años más tarde, Leontieff ganó el Premio Nobel, con su modelo de insumoproducto.
Los futuros próceres de nuestra historia, además de difundir y mejorar algunas ideas de la fisiocracia, congeniaron con los conceptos de libre comercio de Adam Smith y de David Ricardo. Manuel Belgrano hizo mucho más que crear la Bandera, de por sí el símbolo visual más importante, junto con el Himno Nacional, el símbolo auditivo. Vivió unos 10 años en Europa a partir de 1786. Estudió abogacía en Valladolid y en 1790 fue nombrado presidente de la Academia de Derecho Romano, Política Forense y Economía Política en la Universidad de Salamanca.
Belgrano fue nombrado secretario del Real Consulado de Buenos Aires, creado a imagen y semejanza del sevillano en 1794, y desde esa posición pregonó las ideas económicas de la época a través de traducciones, por ejemplo, las «Máximas generales del gobierno económico de un reino agrícola», escrito por Quesnay y de las Memorias Anuales del Consulado (1794-1810), las cuales se transformaron en discursos doctrinarios y consejos prácticos sobre la importancia de la agricultura, la tecnología y la educación. También escribió sobre estos temas en el semanario «Correo de Comercio».
Belgrano, según estudios realizados por los profesores Roberto Varo y Luis Coria, de la Universidad de Córdoba, fue más allá de la simple difusión de las ideas económicas imperantes y/o novedosas para su época. Si bien las leyes han sido su formación, tenía una clara visión de la economía y lúcidos conceptos sobre el valor y el precio de los bienes. Tanto es así, que llegó a superar al mismísimo Adam Smith, quien consideraba que el valor provenía sólo de costos de producción y diferenciaba entre valor de uso y valor de cambio.
Belgrano, sin embargo, argumentaba que «las cosas no tienen un valor real y efectivo en sí mismas, sólo lo que la gente desea dar ( pagar) en función de sus necesidades o deseos y de la abundancia o escasez» (papel de la demanda y oferta en el mercado).
También superó a los fisiócratas, para quienes la agricultura era solamente la fuente de creación de riquezas; él consideraba a la agricultura y su relación con la industria (hoy agroindustria) y el comercio sobre todo el comercio exterior. La integración de la cadena de valor y el mutuo apoyo (interdependencia) entre sectores eran las bases para la creación de riqueza y el crecimiento. Sostuvo que la agricultura florece cuando se remueven los obstáculos al comercio, y esos obstáculos consistían la falta de educación (conocimiento), falta de infraestructura (caminos, puertos, muelles, canales) y, principalmente, falta de libertad para comerciar.



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