4 de marzo 2004 - 00:00

Buenas perspectivas para ganadería pese al clima

En el período marzo-abril de este año, el mercado ganadero comenzará a pagar las facturas ocasionadas por los desajustes climáticos -en algunos casos severos-registrados durante buena parte de 2003. Pero eso no es todo. La implementación del sistema de trazabilidad individual (obligatorio para conservar el mercado europeo) está también provocando distorsiones en la relación oferta/demanda.

• Perspectiva

Un reciente informe de AACREA analiza las perspectivas para este año.

«Creo que la caída de la oferta de terneros no será significativa, pero sí lo será la reducción del peso de esa categoría a causa de los problemas climáticos registrados en muchas zonas ganaderas durante el año pasado»,
indica Juan Barberis, consignatario del Mercado de Liniers.

Por otra parte, en algunas zonas criadoras los destetes podrían registrar atrasos como resultado de las restricciones forrajeras experimentadas por un gran número de vacas durante 2003. «Hoy sería ideal entrar en el negocio ganadero, porque en general los valores tienen una perspectiva alcista, aunque esto es muy difícil porque casi no se consiguen campos ganaderos para alquilar o capitalizar», apunta Barberis. «Además, la oferta de animales para consumo también podría escasear porque muchos invernadores están motivados por el auge de la agricultura y esto ocasiona cierto descuido en el desarrollo de la actividad invernadora», añade.

• Exportación

Los valores de los novillos pesados se están incrementando porque la industria exportadora está compitiendo fuerte para hacerse de la escasa oferta de esa categoría.

Algunos operados del mercado estiman que el valor del novillo de exportación podría alcanzar los 4 pesos por kilogramo en gancho en algún momento del primer semestre de 2004. Sin embargo, nada indica que tal techo no podría perforarse ante la falta de disponibilidad de animales pesados.

«No hay novillos pesados en el mercado. Con un precio de 3,75 pesos por kilo en gancho, la venta de un contenedor de Rump & Loin de 620 novillos nos genera una pérdida de 1.600 pesos.
Nosotros tenemos espaldas para aguantar y esperamos que en algún momento cambie la situación, pero lo cierto es que hoy el gran ganador de la situación actual es el productor ganadero», señala José Manuel Díaz Herrera, presidente de la compañía ganadera homónima.

«Estamos esperando subas en el precio del novillo pesado a causa del faltante de oferta. Y esto también podría incidir en los valores de los animales para consumo», agrega Díaz Herrera.

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