4 de junio 2002 - 00:00

Buenas perspectivas para la exportación de carne

La agricultura sigue mostrando hoy mejores márgenes pero la ganadería se vislumbra como la producción del futuro. «La Argentina será una gran fábrica de carne», exageran algunos.

Para analizar este concepto, Ambito Financiero entrevistó al presidente del Centro de Consignatarios Directos de Hacienda (CCDH), Gustavo Freixas, quien confirmó la buena performance de la actividad.

«Si no tuviéramos fiebre aftosa... Si tuviéramos la absoluta seguridad de no tener fiebre aftosa, la Argentina estaría en condiciones espectaculares para exportar. Dentro de todos los males que vive el país, el sector exportador se ha visto beneficiado por el repunte del dólar y con retenciones de sólo 5%. El sector de la carne es absolutamente competitivo. En otro contexto sería el más privilegiado. Nosotros, los consignatarios, hemos hecho un gran esfuerzo para explicarles a los productores que el novillo va a ser un muy buen negocio. Un novillo se podrá engordar en base a pasturas, con verdeos... pero aun con el sistema más económico, la carne va a ser de alta rentabilidad.

Periodista: Sin embargo, se insiste en que seguirá la agriculturización del sector.


Gustavo Freixas: La única gran ventaja que tiene la carne respecto de la agricultura es que los insumos son más baratos. Si uno no fertiliza un verdeo, logra una carga no tan intensiva pero si no se fertiliza un maíz o un trigo, se afecta el rinde. Todo lo absolutamente moderno para la agricultura aumenta al compás del dólar. Si bien los granos también suben al compás de ese billete y tienen una retención de 20%, hay que tener mucho dinero para sembrar con altísima tecnología. En cambio, la alta tecnología para la ganadería es barata ya que representa un alambre eléctrico, se maneja con una rotación y con un animal que nació en el campo. Lo más caro puede ser la droga que compone alguno de los remedios para los novillo, pero el área veterinaria no tiene mucha incidencia en la cría de un animal.

P.: Entonces se viene el boom del ganado.


G.F.:
El productor todavía no alcanza a ver la inmensa posibilidad que tiene la Argentina para la exportación. Ya se vio lo que ha pasado desde febrero, cuando se abrió la exportación. Subió la carne pero también subieron los subproductos ganaderos, los recuperos como el cuero, que ganó muchísimo más que el dólar y está todavía muy lejos de los valores internacionales. Todavía estamos con una serie de protecciones que tienen las curtiembres en la Argentina, lo que genera que aún no estemos a la par de los valores internacionales. El subproducto representa 22%/ 25% del valor de un novillo, una vaca o una vaquillona. El cuero, la menudencia, más las grasas. ¿Por qué valen? Porque se exportan cueros y menudencias. La Argentina exportó 18 mil toneladas de carne en cuatro meses... ¡Es una barbaridad! En este período que se inicia tenemos 28 mil toneladas de Cuota Hilton y 10.000 adicionales que aprobará Europa como compensación por lo que no se vendió por la aftosa. Tenemos el mercado de Israel abierto y el mercado de Chile que está próximo a abrirse. Si todo sigue bien, sólo faltarían Canadá y los Estados Unidos.

P.: Es decir que la devaluación más la reapertura de los mercados externos fueron un cóctel positivo para la carne...

G.F.: Sí, fue un cóctel explosivo. Ahora espero que la industria frigorífica no vuelva a la costumbre inicial. Antes decían que exportando se fundían. Pero era por faenar tanto y no sólo lo necesario. Y esto era consecuencia de que no había y no hay una planificación sobre lo que se va a vender. Si se va a vender un corte, dos, o cuatro, si hay o no novillo...

Si la industria no vuelca los excedentes de la exportación masivamente al consumo, es decir, entrega todos los cortes de golpe, podremos comenzar a repuntar más. Si se pudiera exportar la mayor cantidad de carne posible... Eso haría que tanto el consumo como la exportación fueran de la mano.

P.: ¿Es una cuestión de planeamiento estratégico de la industria frigorífica?


G.F.:
Es una cuestión de políticas de ganado y carnes, que no tenemos. Siempre se trató de vender los cortes más caros a Europa y vender barato en otros mercados, como pueden ser Brasil o Chile. Se terminaba depreciando la carne porque se inundaban los mercados. Si en lugar de vender dos cortes vendemos tres, cuatro o seis, quizás es menor el valor de exportación pero el plus llega por la cantidad de cortes que se colocan. Hay mucha brecha ente cortes caros y cortes baratos y se terminan malvendiendo muchas partes del vacuno. Lo que digo es que no se vuelque tanto al consumo y se incluya algún corte más barato en la Cuota Hilton.

P.: ¿Cuál es el origen de esta situación crítica?


G.F.:
Esto es consecuencia de que no hay política de ganados y carnes. No hay un organismo, como era la Junta Nacional de Carnes, que regule la actividad.

P.: ¿Esa es la asignatura pendiente del sector?


G.F.:
Sí, creo que es una deuda de la Argentina, tener gente que se siente a planificar. Se ha hecho un Instituto de Promoción de la Carne, aprobado por el Congreso y organizado por los integrantes de toda la cadena, pero todavía no funciona. Ya tendría que estar activo, pero las entidades de productores todavía no se han puesto de acuerdo sobre quién va a ser el presidente. Luchamos 6 años para que saliera esto... Salió y ahora no funciona. El nuestro país se abrieron muchas plantas frigoríficas que han generado mano de obra. Bueno, decidámonos... ¡Vamos a mantenerlas! Años atrás, se creía que la Cuota Hilton iba a salvar a los frigoríficos pero la mayoría de los principales frigoríficos exportadores están en convocatoria de acreedores... Hay que cambiar con inteligencia para que con una nueva visión gane la industria y gane el país.

Entrevista de Patricia Van Ploeg

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