Un grupo de pequeños productores agropecuarios de la zona de los Valles Calchaquíes en Catamarca, agrupados en el programa Cambio Rural del INTA, rescata y conserva el material genético de las razas de maíces autóctonos de la zona, para luego elaborar y comercializar un producto diferenciado con un alto valor agregado.
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Los productores, la mayoría de escasos recursos económicos, promocionan los maíces autóctonos a través de comidas y recetas tradicionales, adaptadas a cada particularidad social.
En el distrito San José, departamento Santa María, a 2.000 metros sobre el nivel del mar, con un clima cálido con extremados rasgos de aridez, una temperatura media de 15°C y una precipitación anual de 225 mm, los productores agropecuarios trabajan asesorados por Juan Antonio Caseres, del INTA EER-Catamarca.
• Conservación
«El objetivo es rescatar de la extinción y conservar un alimento importante como el maíz, que acompañó a los lugareños desde la época de los aborígenes y que en la actualidad ha perdido algunas razas y otras sólo se producen para autoconsumo y -sin interés económico- serán reemplazadas con el paso del tiempo y desaparecerán como ya ocurrió con un sinnúmero de especies», dijo Caseres. El proyecto de producción comercial de maíces andinos argentinos, especificó el experto, «surge y se concreta debido a la necesidad de los productores de realizar una alternativa distinta en la producción para obtener mejoras en los precios obtenidos por sus productos».
En este momento, los productores que comenzaron organizados en un grupo, «ya se encuentran constituidos como una asociación civil denominada Productores de Maíces Andinos Argentinos, que cuenta con los instrumentos jurídicos y prevé tener toda la documentación exigida para la venta del producto en el transcurso de la campaña, que se iniciará en mayo».
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