El seminario de MAIZAR dio apoyo a la cadena de valor del maíz.
«En todas las cadenas de valor, una clave para su competitividad es la coordinación de acciones. Actualmente, en la cadena de maíz, vemos que el consumo interno crece en forma muy acelerada, especialmente por parte de las industrias que lo utilizan como materia prima para la transformación de proteína: avicultura, ganadería, lechería y cerdos.» Así se refería al mercado interno del maíz, Martín Fraguío, director ejecutivo de MAIZAR durante el seminario «Maíz: la revolución del mercado interno», organizado por esa entidad. Acerca de los mercados externos, Fraguío manifestó que la demanda aumentará, ya que 40% de la población mundial (principalmente China e India) está aumentando su ingreso per cápita, lo que se traduce en un incremento en su demanda de energía y alimentos. «En este contexto el desafío argentino pasa hoy por: aprovechar la oportunidad de abastecer al mundo con alimentos y energía renovable, mejorar el nivel de vida de nuestra población, crear oportunidades de educación y trabajo digno para todos, lograr que los objetivos públicos y privados coincidan para alcanzar ese futuro, y desarrollar los mecanismos de coordinación que cada cadena de valor necesita para lograr su máximo desarrollo.» «El maíz es el insumo fundamental de industrias chicas, medianas y grandes que generan riqueza y empleo a millones de personas. Hoy, los integrantes de la cadena debaten si el área sembrada va a disminuir o a aumentar. Si el área bajara, la Argentina podría enfrentarse a una escasez interna de este cereal o a una pérdida de los mercados internacionales ganados durante décadas de esfuerzo», concluyó Fraguío.
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El propósito del seminario fue discutir acerca de la importancia que tiene la cadena de valor de maíz en el desarrollo futuro de la Argentina y el mundo, teniendo en cuenta que la Argentina se encuentra ante el inicio de la siembra de maíz y se vienen tiempos de decisión.
A manera de introducción, Johnny Avellaneda hizo una retrospectiva de los últimos 50 años del cultivo de maíz en la Argentina destacando los beneficios que aporta una adecuada rotación con maíz. También mencionó que «los bajos márgenes de rentabilidad para el productor, debido a los altos costos de implantación e impositivos, son una de las principales dificultades que debe afrontar la cadena del maíz en la actualidad». Además, recalcó la importancia que adquieren los biocombustibles en el mundo. El especialista en ganadería, Fernando Canosa, explicó que el consumo de maíz en el engorde vacuno tendía a aumentar y basó su afirmación en que en los últimos diez años la ganadería perdió a manos de la agricultura, 6.600.000 de hectáreas de sus mejores tierras, lo que corresponde a reubicar para engordar 8.600.000 novillos. «A pesar de esto, el stock ganadero no ha caído gracias al importante papel que jugó el maíz en el engorde», recalcó Canosa. Entre las ventajas de la incorporación de maíz a los sistemas pastoriles modernos mencionó que «en estos sistemas, los planteos ganaderos pueden pagar por el maíz hasta 1/5 del valor de un kilogramo de carne». Por otra parte, destacó la versatilidad de su uso en destete precoz, terneros de cría y corrales de terminación considerando que se consume en distintas presentaciones según el modelo: grano entero, silo, grano húmedo o planta en pie.
• Selección
Carlos González Crende, responsable de la Comisión de Lechería de AACREA, explicó que «la salida de la convertibilidad provocó una fuerte selección de tambos, quedando sólo los más fuertes, y la lechería en 2005 volvió a superar la barrera de los 10 mil millones de litros ya que estos nuevos tambos tienen su base forrajera en el maíz, y entre lo usado como silo y como grano abarcan 60% de la suplementación. Y agregó «en los últimos años, el pasto en la composición de la dieta ha pasado de 70% a 40%, siendo el consumo de maíz, en el país, de 3 millones de toneladas».
Roberto Domenech, presidente de CEPA, entidad que nuclea a los empresarios avícolas, recalcó que «la Argentina aspira a ser el segundo exportador mundial de pollos después de Brasil y para la producción de pollos y huevos, demandará en el año 2006, 3 millones de toneladas de maíz y en 2010 serán necesarias 4.300.000 toneladas». También destacó que «la avicultura somos todos, y su crecimiento depende no solamente del esfuerzo de todos los que integramos la cadena del maíz, sino también de una correcta coordinación entre los sectores público y privado».
Según Gustavo Vergagni, especialista en biocombustibles, el gran desafío de la cadena del maíz es la apertura de mercados internacionales, tanto de etanol como de maíz para su producción por parte de otros países.
El economista de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, Jorge Ingaramo, expuso un estudio realizado por esa entidad en el cual concluye que la superficie sembrada con maíz para 2015 podría aumentar a 7 millones y medio de hectáreas.
«Los tres sectores de la carne requerirían 10 millones de toneladas más de las que consumen hoy. Asumiendo que la Argentina aprovecharía 30% del aumento del mercado mundial de carne de cerdo, 50% del aumento del consumo mundial de carne de pollo y 20% del de carne vacuna», destacó Ingaramo.
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