21 de febrero 2008 - 00:00

Buscan variantes en agronegocios

Las empresas del agro deben ponerespecial atención a las nuevas herramientasque ofrecen los mercados financierosa los efectos de eficientizarsu tarea económico-comercial.
Las empresas del agro deben poner especial atención a las nuevas herramientas que ofrecen los mercados financieros a los efectos de eficientizar su tarea económico-comercial.
Las empresas dedicadas a los agronegocios deben poner especial atención a las nuevas herramientas que ofrecen los mercados financieros a los efectos de eficientizar su tarea económicacomercial. Y, en ese plano, en la coyuntura los fideicomisos son una adecuada y oportuna propuesta, máxime, cuando el sector agropecuario fue el motor del crecimiento de la Argentina en los últimos años de la mano de la incorporación tecnológica. Aprovechar las oportunidades que ofrecen hoy los mercados bursátiles es casi una cuestión de manejo correcto de la información. Y, en ese sentido, existe una suerte de democratización del conocimiento con respecto a la temática a partir de una apertura efectiva de las diversas Bolsas de valores a las pequeñas y medianas empresas nacionales.

A partir de este criterio queda la sensación de que los mercados financieros en la actualidad tienen herramientas financieras disponibles y muchísimo más si se trata de un hiperactivo empresariado vinculado al campo. En todos los ámbitos de la sociedad no desconocen que las áreas comerciales afines al agro ofrecen una notable competitividad y fueron el motor del crecimiento y desarrollo del país por bastante tiempo. En ese contexto las pymes del agro llevan progreso y empleo genuino a todos los rincones de la Nación; lugares donde difícilmente desembarquen grandes holdings productivos. Para mejor, la tendencia de precios elevados en las materias primas agrícolas parecería no haber concluido en el mundo. El sector de las grandes empresas y las pymes del agro deben capitalizar esta potencialidad que presenta el siempre ultracompetitivo circuito internacional de los alimentos. Todo proyecto empresario, y nuestros productores agropecuarios vaya si son empresarios deben tener capitales que lo financien. A decir verdad, no son pocas las veces que existen excelentes proyectos que no llegan a feliz término o directamente no se concretan por falta de recursos. Qué empresariado no tiene en mente proyectos que van desde la ampliación o construcción de una planta fabril o silos, el aumento en las áreas de siembra o la adquisición de tractores o nuevas sembradoras o cosechadoras. Cada uno en su negocio sabe qué debe hacer para crecer, en muchas ocasiones la verdadera disyuntiva es cómo y con qué recursos.

  • Prejuicio

  • Existe el prejuicio de que las herramientas que ofrece el mercado de capitales son sofisticadas y, por lo tanto, reservadas sólo para las grandes empresas o corporaciones. Y, no es tan así. Es verdad que las grandes empresas tienen ventajas para hacerse de recursos que les permiten crecer más y más.

    Hoy también las pymes pueden avanzar en este rumbo y no verse imposibilitadas de desarrollar nuevos proyectos por carecer de capital de trabajo.

    Y, en buena hora que esto cambie. La selectividad genera una brecha cada vez más amplia entre grandes compañías donde los capitales suelen atraer nuevas inversiones, pero es un auténtico círculo vicioso para los pequeños empresarios que no pueden acceder a nuevos capitales justamente por falta de recursos. A fuerza de ser justos podemos afirmar que por suerte el mercado ofrece en la actualidad alternativas que son realmente accesibles para cualquier empresa ordenada. La única condición necesaria e indispensable es contar con capacidad administrativa para cumplir con los requisitos que exigen los órganos de contralor y, que dicho sea de paso, no distan demasiado de los que exige cualquier entidad bancaria para el otorgamiento de un crédito. Se trata, en última instancia, de algo tan simple como buscar para cada caso la herramienta que mejor se adapte a nuestra realidad.

    Por caso, Insuagro, que a cinco años de su creación, desde hace un año cotiza 18 % de su capital en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires; acaba de colocar en la Bolsa de Rosario su primer fideicomiso financiero. Esta iniciativa le permitirá a esta joven empresa otorgarle crédito a sus clientes, con fondos aportados por el mercado de capitales y no por la propia empresa. Inclusive, debe destacarse que esta colocación (de una pyme del agro y en la Argentina) mereció la más alta calificación (raA-1+) de Standard & Poor's, nada menos. Lo cual significa que una compañía pequeña bien puede ofrecer al mercado un producto que sea innovador y apreciado por los inversores, erradicando la idea de que sólo acceden las grandes corporaciones. Los propios analistas del universo financiero aseguran que la calidad del instrumento no depende de la dimensión de las empresas.

    Dejá tu comentario