14 de noviembre 2008 - 00:00

Cae demanda rusa de carne

Los frigoríficos sudamericanos están vendiendo la carne a precios de oferta y adelantando las vacaciones de sus trabajadores debido a la abrupta caída en los pedidos de cortes vacunos de Rusia.

A comienzo de este año, el contexto global parecía positivo para los exportadores de carne de Argentina, Uruguay y Paraguay, pero ahora las ventas se estancaron porque los importadores rusos enfrentan problemas para conseguir préstamos y los restaurantes de lujo de Europa están vendiendo menos cortes de primera calidad.

La demanda "es casi nula, prácticamente no hay operaciones porque no piden", dijo Fernando Herrera, presidente de la Asociación de Productores Exportadores Argentinos (APEA).

Herrera dijo que algunas empresas argentinas tuvieron que renegociar precios previamente acordados e incluso se vieron obligados a vender en oferta la carne que dejaron de adquirir los compradores rusos.

En la Unión Europea también se desaceleró la demanda hasta tal punto que los cortes exclusivos destinados a la exportación ahora se consiguen a precios reducidos en los supermercados argentinos.

Los representantes del sector frigorífico en el cono sur dicen que los precios de exportación han caído hasta un 25 por ciento en el último mes.

Uruguay y Paraguay exportaron cantidades récord de carne este año, pero la caída de octubre provocó alarma en el sector porque sus pequeñas economías tienen una alta dependencia de la carne.

La Cámara Paraguaya de Carne dijo que las ventas externas de octubre cayeron a la mitad por la ausencia casi total de compras de Rusia y Chile, que normalmente consumen 80 por ciento de las exportaciones de carne del país guaraní.

"El panorama para el 2009 lo veo bastante incierto, estamos rezando para que se termine el stock (el abastecimiento) que hay de carne y que la gente comience de nuevo a comprar y, sobre todo, que no haya ruptura en la cadena de pago", afirmó Maris Llorens, presidenta de la firma Frigomerc.

Llorens agregó que los frigoríficos cerraron sus puertas temporalmente en las últimas semanas o mandaron o les dieron a sus empleados vacaciones anticipadas para evitar despedirlos.

Las exportaciones argentinas no crecieron en los últimos años, lo que significó una buena noticia para su pequeño vecino Uruguay, cuyas ventas externas de carne se dispararon un 55 por ciento en los primeros 10 meses del año para alcanzar un récord de casi 1.100 millones de dólares.

El volumen de ventas uruguayas subió escasamente en octubre, pero los precios cayeron en 13 por ciento y se prevé que bajen más este mes, según analistas del sector.

Rusia, el comprador más importante de carne uruguaya, cortó sus importaciones del país sudamericano a 9,3 millones de dólares en octubre, a menos de la mitad de las de agosto, de acuerdo con el Instituto Nacional de Carne.

"Rusia en general es muy volátil en su demanda, a esta altura del año disminuye la compra por problemas logísticos, se les congelan los puertos. Mientras duró, se le vendió a excelentes precios, y ahora se cayó de golpe", explicó Rafael Tardaguila, de la consultora agrícola Blasina & Tardaguila, ubicada en Montevideo.

Brasil, el mayor proveedor mundial de carne, también sufrió una baja en sus ventas a Rusia.

Sus envíos a la nación boreal cayeron un 42 por ciento el mes pasado, según datos del Ministerio de Agricultura, pero los exportadores brasileños dependen menos de Rusia que sus vecinos.

En Liniers, la plaza Argentina de hacienda más importante, los precios arrastran varias semanas de caída, porque los frigoríficos están plenamente abastecidos.

El colapso en la demanda exportadora ha generado un resultado inesperado en Argentina, donde la carne ofrecida en las góndolas de los supermercados registró algunas bajas.

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