Caen 50% ventas de carne y 41% de lácteos

Campo

En los últimos tres años las exportaciones de carne cayeron 50% y las de lácteos más de 41%. La discusión por las retenciones a las exportaciones de soja no ha permitido que se mire con atención la caída en las ventas externas y la pérdida de participación en mercados internacionales de sectores en los que históricamente la Argentina fue un fuerte competidor.

Mientras Brasil y Uruguay aumentan sus exportaciones de soja, carne y lácteos en los últimos tres años, las ventas exteriores de la Argentina crecen en soja, pero decaen fuertemente en carne y lácteos. Las señales indican entonces, que el problema podría estar más allá de la «sojización», porque se puede crecer en este rubro y también en el resto de los agrícolas, según un estudio de la consultora abeceb.com.

La exportación argentina de carnes viene cayendo ampliamente. En los últimos tres años pasó de un pico de 161.410 toneladas exportadas en 2005 a 81.590 en 2008. En el caso de los lácteos, la caída es más pronunciada. En forma interanual se pasó de un pico de tasas de crecimiento de 50% en 2004, año en que empiezan a decrecer en forma ininterrumpida hasta pasar a ser negativas en 2007, y en lo que va de este año se desploman en más de 41%.

Si bien las exportaciones de carnes de los socios de Brasil y Uruguay perdieron participación respecto de sus totales, muestran un crecimiento entre 2005 y 2008 entre 6% y 7% en toneladas, mientras que en la Argentina la caída es casi de 50% entre esos años.

Además, otro dato interesante resulta de mirar cómo hasta 2004 la producción mundial de carnes y lácteos creció, y la de la Argentina empezó ese mismo año su caída en la participación de estos rubros, sobre todo en comparación con Brasil, según resalta abeceb.com.

Esta pérdida de participación y caída de las exportaciones de carnes lleva a correr el riesgo de comprometer la Cuota Hilton, cuya pérdida perjudicaría aún más la actividad ganadera, afectando de lleno las exportaciones de carnes de primera calidad.

En el maíz, el girasol y el trigo, las tasas de variación mostraron un comportamiento más volátil, aunque en el último caso están influenciadas por los cierres de registros de exportación. Pese a ser abiertos en 2008, liquidando las exportaciones pendientes del año anterior, la tasa de variación interanual es negativa, lo que se repite para el caso del girasol, donde la caída es más pronunciada.

Dejá tu comentario