La lechería entrerriana registraría una baja de 20% a 30% durante la actual campaña, según confirmó un informe de la Estación Experimental Agropecuaria del INTA Paraná.
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Sin embargo, el sector mantuvo un ritmo de crecimiento en producción durante el último quinquenio que acompañó al registrado a nivel nacional, aunque con valores menores a los del quinquenio anterior, registrándose el récord de producción en 1999 con casi 273 millones de litros (2,7% de la producción nacional).
Dicho aumento se habría dado por una mayor eficiencia promedio por tambo, especial-mente a nivel de establecimientos medianos, sumado a la aparición de algunos tambos de gran escala, ya que su número se mantuvo relativamente constante en dicho período, indicó el organismo técnico.
En 2000 la producción provincial cayó a 223 millones de litros, con posibilidades de reducirse 20%-30% en la presente campaña como consecuencia de una caída estacional de la producción por la baja reserva corporal de los animales, a las condiciones climáticas adversas de los primeros meses del año y a las lluvias de abril. Si bien se observó una leve recuperación en el precio de la leche en los últimos meses, se mantiene el impacto sobre los resultados económicos de los tambos de los precios deprimidos respecto de 1998 y algunos, representativos de Entre Ríos, seguirían viendo afectada su vulnerabilidad como empresas poniendo en riesgo la continuidad de las mismas, indicó el documento. Los factores relevantes, según señaló el organismo, son el tamaño o escala de los tambos (150 vs. 64 has.); la intensificación, ya que con 900 litros por día no se cubren los costos totales y mucho menos con 400. También se destacó la calidad de la producción: el precio promedio pagado al productor por litro de leche por algunas cooperativas de la zona se toma en cuenta variando por calidad, por volumen de producción entregado y por refrigerado a 4ºC.
La EEA Paraná recomendó que la intensificación se puede mejorar a través de tecnologías disponibles como optimización de la alimentación suplementaria estratégica, uso del silo de maíz, mejoramiento del manejo de las pasturas, eliminación de las categorías improductivas, aumento de las vacas en producción, aumento de la carga, de la duración de la lactancia, mejoramiento de la eficiencia reproductiva y disminución del índice de mortandad, entre otras. Estas se traducen en un aumento en la producción individual y, consecuentemente, en la producción total de leche por día, prestando especial énfasis en la calidad del producto, aconsejaron los especialistas de Paraná.
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