5 de abril 2001 - 00:00

"Calidad en vez de cantidad"

Vemos con gran preocupación la cantidad de hechos ocurridos en el Viejo Continente, atentando contra la seguridad alimentaria de la población.

Esta crisis que comenzó en Inglaterra, se fue expandiendo a los consumidores de toda Europa, arrastrando consigo a la clase política, si no veamos los enfrentamientos marcados entre Chirac y Jospim continuando en Alemania con un ala del partido Verde y el titular de Agricultura, Karl Funke, que hiciera dimitir a éste y a la ministra de Salud, Fischer.

Además, habría que agregar los etiquetados falsos en Austria que transportaban carne desde Alemania diciendo que era desde la Argentina para burlar la prohibición de importar de Ale-mania este tipo de carnes.

Tampoco olvidémonos que en España, concretamente en Galicia, se sacó de su puesto al ministro de Agricultura, Castor Gago, por certificar la salud de sus vacunos sin examinarlos.

Como vemos la Encefalopatía Espongiforme Bovina (BSE), no solo produjo una verdadera hecatombe en los consumidores sino que arrastró consigo a la clase política, gran culpable de estos problemas, pues ellos idearon la política de proteccionismo, intentando producir sin tener en lo más mínimo en cuenta el consumidor, la alimentación y la agricultura. A su vez el sacrificio masivo de ganado enfermo en Europa genera una nueva crisis. ¿A dónde va esa montaña de ganado pulverizado? El consumidor en Europa hoy desconfía, tiene miedo de sus alimentos. El Viejo Continente se ha dado cuenta que no sirve más priorizar la producción a cualquier costo, es importante tomar en cuenta al consumidor, su salud, su bienestar, aunque tarde, es de esperar que se haga.

El consumidor es el eje y razón de ser de nuestra existencia.

Lo que ocurre en Europa es todo un problema, una verdadera crisis para los proveedores de alimentos, como nosotros. Pero también una oportunidad si la manejamos bien.

Por ello es vital ser confiables y creíbles combatiendo la aftosa, teniendo un SENASA fuerte con gran proyección internacional para que crean en nuestra sanidad y sistema de producción; y proteger adecuadamente el país con una conveniente vigilancia epidemiológica y eficaz control de movimientos y fronteras.

Temores

El temor a la carne bovina en Europa llegó a producir la baja en el consumo en más de 50%, por suerte está cesando en un país fundamental para nuestras exportaciones de carnes de alta calidad como Alemania, que nos llevaba 80% de Hilton. Tampoco olvidemos que ellos son los que están priorizando una política de protección al consumidor, después de haberlo atacado tanto con producciones siniestras. La nueva política agrícola es «calidad» en vez de cantidad. Comienzan a priorizar y fomentar la pradera en lugar de los establos.

Ante estos cambios, una vez solucionados nuestros problemas sanitarios que no matan, pero sí enferman los bolsillos de la producción, vemos una gran oportunidad para la ganadería del país, comenzando por Ale-mania, siguiendo por toda Europa y volviendo al NAFTA.

Para la penetración de esos mercados es vital una adecuada difusión y promoción de la carne bovina argentina, contando como requisito fundamental la presencia de las amas de casa.

Siempre se dice que el rol de la mujer es fundamental en la economía y en la marcha del país, pero no siempre lo que se declara se hace. Esta es una oportunidad para llevarla a cabo.

La actual presidenta de la Liga de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios de la República Argentina, Lita de Lazzari, es a su vez presidenta Mundial de la Liga de Amas de Casa, con filiales en Alemania, Italia, España y diversos países en crisis alimentaria.

Misión

Con ellas tenemos firmado un convenio de asistencia recíproca para resaltar las cualidades de nuestras carnes, de ahí que es vital subir a las amas de casa argentinas en esta cruzada con su presidenta a la cabeza.

Es fundamental actuar rápido, aunando esfuerzos. Debemos invitarlas a misiones comerciales al extranjero, que se contacten con sus pares en los países a visitar, e invitar a estas señoras a que vengan a nuestro país a ver in situ nuestro potencial ganadero a cielo abierto, sano y natural, donde pastan las vacas más cuerdas del mundo y son procesadas y faenadas en frigoríficos modelos por su asepsia.

La Argentina es el país con mayor seguridad en el planeta en cuanto se refiere a Encefalopatía Espongiforme Bovina. Es nuestra obligación y deber difundirlo.

Al estar de boca en boca con las amas de casa, llegaremos de plato en plato y posibilitaremos recobrar la confianza en el consumidor europeo. Todas estas acciones se deben hacer en conjunto con las embajadas y consulados.

Debemos tener vendedores activos en el exterior.

A La Pampa, las ruedas se la debemos poner nosotros, para así posicionar nuestros productos y que todos los consumidores del mundo puedan tener un producto noble y confiable como la carne bovina argentina.

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